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TENEMOS 7 SENTIDOS

Tenemos 7 sentidos y, los 5 más conocidos, son los menos importantes. Pincha el siguiente link:

Tenemos 7 sentidos

 


TEMÍA…

Temía estar solo…hasta que aprendí a quererme a mí mismo.
Temía fracasar… hasta que me di cuenta que
únicamente fracaso cuando no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí…hasta
que me di cuenta que de todos modos opinan.
Temía me rechazaran… hasta que entendí
que debía tener fe en mi mismo.
Temía al dolor…hasta que aprendí que
éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad…hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte… hasta que aprendí que no es el final…
sino más bien el comienzo.
Temía al odio…hasta que me di cuenta
que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al ridículo… hasta que aprendí a reírme de mí mismo.
Temía hacerme viejo…hasta que
comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado… hasta que comprendí que
es sólo mi proyección mental y ya
no puede herirme más.
Temía a la oscuridad… hasta
que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio… hasta que vi que
aún la mariposa más hermosa necesitaba
pasar por una metamorfosis antes de volar.
Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y
si nos sentimos desfallecer
no olvidemos que al final siempre hay algo más.
Hay que vivir plenamente porque la vida pasa pronto….»

*Ernest Hemingway*


DESAPEGARNOS

«Desapegarnos no significa que nada nos importe…
Desapegarnos quiere decir que aprendamos a amar, a preocuparnos y a involucrarnos sin volvernos locos. Que dejemos de crear un caos en nuestra mente y en nuestro entorno. Cuando no reaccionamos de un modo ansioso y compulsivo, nos volvemos capaces de tomar buenas decisiones acerca de cómo amar a la gente y de cómo solucionar nuestros problemas. Nos liberamos para comprometernos y para amar, de modo que podamos ayudar a los demás sin lastimarnos a nosotros mismos.»

Thich Nhat Hanh.-



10 LEYES PARA ELEVAR TU FRECUENCIA

1. Aprende a guardar silencio en los momentos de mayores turbulencias: La Paz Mental y la Paciencia son tus mejores aliados durante las crisis. Conquistar estos atributos es parte de tu evolución espiritual.

2. Evita juzgar a las demás personas: Tu percepción del mundo exterior es parte de tu mundo interior. Cuando hablas mal de los demás, estás hablando mal de ti mismo. Les haces daño y te haces daño a ti mismo. Por lo tanto, ámalos y ámate.

3. Enfoca tu atención sobre las cosas que más te agradan: A lo que te resistes, persiste. Si te enfocas en lo negativo, lo harás crecer. Si te enfocas en lo positivo, también lo harás crecer. Entonces, ¿qué eliges?

4. Mantente quieto, no es que sea malo luchar, pero recuerda que sólo es una prueba: Estás pagando viejas deudas por viejas acciones. Por lo tanto, acéptalo y déjalo fluir. Mientras más persistas en pie, en calma y aceptación, más habrás limpiado tu karma.

5. Ten esperanza, lo que parece real es sólo un mal pensamiento producto de tu imaginación. ¡Cámbialo!: Los pensamientos son cosas. La realidad está creada por tu pensamiento y el pensamiento colectivo. Cambia tu mente y cambiarás tu realidad.

6. Perdona, suelta, y libera: Tal vez sea difícil, pero es necesario. Estos sentimientos negativos son los que sostienen el ciclo del karma. Alguien tiene que romperlo, comienza a hacerlo tú!

7. Habla siempre en positivo: Las palabras también forman la realidad, tanto la tuya como la de los demás. Ten cuidado con lo que dices, sé afirmativo positivo y elige muy bien cada palabra.

8. Medita por lo menos dos veces al día ( 5 minutos sería un muy buen comienzo): Es la mejor forma de calmar la mente y tomar contacto con tu ser espiritual.

9. Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos: Lo que existe en tu mente se manifestará en tu realidad. Crea esa realidad tanto para ti como para tus seres queridos, estarás creando felicidad y sumarás dharma.

10. Otorga Amor sin importar lo que recibas: El Amor construye. El Amor sana. El Amor restaura. El Amor es una elección, no una reacción. Da Amor, serás más feliz haciéndolo y ganarás en Dharma.


10 LEYES PARA ELEVAR TU FRECUENCIA

10 LEYES PARA ELEVAR TU FRECUENCIA

1. Aprende a guardar silencio en los momentos de mayores turbulencias: La Paz Mental y la Paciencia son tus mejores aliados durante las crisis. Conquistar estos atributos es parte de tu evolución espiritual.

2. Evita juzgar a las demás personas: Tu percepción del mundo exterior es parte de tu mundo interior. Cuando hablas mal de los demás, estás hablando mal de ti mismo. Les haces daño y te haces daño a ti mismo. Por lo tanto, ámalos y ámate.

3. Enfoca tu atención sobre las cosas que más te agradan: A lo que te resistes, persiste. Si te enfocas en lo negativo, lo harás crecer. Si te enfocas en lo positivo, también lo harás crecer. Entonces, ¿qué eliges?

4. Mantente quieto, no es que sea malo luchar, pero recuerda que sólo es una prueba: Estás pagando viejas deudas o consecuencias por viejas acciones. Por lo tanto, respira, acéptalo y déjalo fluir. Mientras más te mantienes en calma y aceptación, más habrás limpiado tu karma.

5. Ten esperanza, lo que parece real es sólo un mal pensamiento producto de tu imaginación. ¡Cámbialo!: Los pensamientos son cosas. La realidad está creada por tu pensamiento y el pensamiento colectivo. Cambia tu mente y cambiarás tu realidad.

6. Perdona, suelta, y libera: Tal vez sea difícil, pero es necesario. Estos sentimientos negativos son los que sostienen el ciclo del karma. Alguien tiene que romperlo, comienza a hacerlo tú!

7. Habla siempre en positivo: Las palabras también forman la realidad, tanto la tuya como la de los demás. Ten cuidado con lo que dices, sé afirmativo positivo y elige muy bien cada palabra.

8. Medita por lo menos dos veces al día ( 5 minutos sería un muy buen comienzo): Es la mejor forma de calmar la mente y tomar contacto con tu ser espiritual.

9. Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos: Lo que existe en tu mente se manifestará en tu realidad. Crea esa realidad tanto para ti como para tus seres queridos, estarás creando felicidad y sumarás dharma.

10. Otorga Amor sin importar lo que recibas: El Amor construye. El Amor sana. El Amor restaura. El Amor es una elección, no una reacción. Da Amor, serás más feliz haciéndolo y ganarás en Dharma.

El amor es gratis…
Ser feliz también.!


AUTO LIBERACION INTERIOR.

Un audiolibro para escucharlo muchas veces en tu camino de vida.

Gracias, gracias, gracias Anthoni De Mello.


EL HABITO DE SENTIRNOS OFENDIDOS…

Las personas se pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren…

Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tú esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido.
Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Tus ideas son las que te lastiman.

Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal o cual forma y no lo hizo… Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entre las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación. ¿Enojado con Dios? Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman. Dios jamás ofende ni daña a nadie. Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si pierde una,
el hábito se desarma.

El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las “ofensas”.

Cuando nacemos, somos auténticos
Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan. Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y de cómo deben actuar los demás.

Una de las mayores fuentes de ofensas es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice “no”, creas resentimientos por partida doble.

Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías.

Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es. Y es un círculo vicioso. Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos. ¡Déjalos ser! nadie te pertenece.

Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir.

1—–Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.

2—–Deja a las personas Ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3—–Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.

4—–Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes oscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5—–La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja perfectos. Es un concepto creado por la mente humana que a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMÁS VA A EXISTIR.

Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres o no piensan como tú. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6—– Disfruta de la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.

7—— Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de por qué lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

8—– A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9—– Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquitarse) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de consciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida…

“Encontrado en la web”


LA PARÁBOLA DEL NOTE VACIO

Un monje decidió meditar solo, lejos de su monasterio.
Tomó su bote hasta el centro del lago, lo amarró allí, cerró los ojos y empezó a meditar.
Después de unas horas de silencio, sintió el repentino golpe de otro bote chocando con el suyo.
Con los ojos aún cerrados sintió que su ira aumentaba.
Estaba listo para gritarle al barquero que tan descuidadamente había perturbado su meditación,
Pero, cuando abrió los ojos, se sorprendió al descubrir que se trataba de un bote vacío el que había golpeado al suyo.
Probablemente se había desatado y flotaba hacia el centro del lago.
En ese momento, el monje tuvo una gran revelación.
Comprendió que el enojo estaba dentro de él; sólo necesitaba el golpe de un objeto externo para sacarlo fuera de él.
A partir de entonces, cada vez que encontraba a alguien que lo irritaba, se recordaba a sí mismo, que la otra persona no era más que un bote vacío: La ira estaba dentro de él.



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