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EL UNIVERSO ES INMATERIAL, MENTAL Y ESPIRITUAL SEGÚN EL FÍSICO RICHARD CONN

Si, esto es lo que concluye el físico Richard Conn Henry, de la universidad Jhons Hopkings.

Así que, VIVE Y DISFRUTA!

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EL UNIVERSO ES INMATERIAL, MENTAL Y ESPIRITUAL


ME PREGUNTO: ¿QUIEN SOY?

Tú no eres tu apellido, tu color de ojos o piel. No eres el colegio al que tuviste el privilegio de ir, un título universitario, tu “éxito laboral», ni el cargo que tengas donde trabajas.

No eres el carro que manejas, ni la casa donde vives.
No eres tus viajes, todo lo que te compras, ni tu dinero.
No eres la «imagen o status» que quieres demostrar en las redes sociales.
No eres con quien te casaste, ni los «estándares sociales» que sigues.

Nada de eso te hace mejor que nadie, porque nada de eso habla de quién eres tú en Verdad.

Tú ERES LA AMABILIDAD que expresas al hablar, EL PERDÓN que otorgas cuando te ofenden y LA EMPATÍA SINCERA que tengas ante cualquiera que pasa por un difícil momento.

Eres LA GENEROSIDAD que tengas al compartir lo que no te sobra con otro, eres LA TOLERANCIA ante alguien que te impacienta y LA HUMILDAD de no hacer sentir a otros menos que Tú.

Eres LA INCLUSIÓN al no discriminar a otros por sus gustos, costumbres o posición, eres LA GENTILEZA que tengas hacia otro que no pueda hacer nada por ti.

Eres LA BONDAD que muestres ante un niño, un adulto mayor o una mascota.

Eres LA INTELIGENCIA EMOCIONAL que proyectas al pensar antes de hablar para no herir a otros.

Eres LA SONRISA que le brindas al desconocido que pasa a tu lado caminando o EL ABRAZO HONESTO que compartes con otro ser humano.

Eres LA MADUREZ y consecuencia con la que llevas la vida, en lo que dices y en lo que haces.

Eres LA SINCERIDAD cuando miras al otro a los ojos y le dices “te amo”, no por inercia sino sabiendo todo lo que amar de verdad significa.

Eres LA FORTALEZA que haz construido, LA BONDAD que obsequias, la forma en que en plena conciencia percibes la vida, tu vida.

Autor desconocido

Piensa y actúa en positivo desde el Amor


CÓMO VENCER LOS CUATRO MIEDOS A LA VIDA:

1. MIEDO A LA SOLEDAD

Hay dos opciones que se pueden considerar:
La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tu estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.
La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir.

Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu espíritu. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

2. MIEDO A LA ESCASEZ

Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo.

Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo esta invadiéndote.
Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”.

Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias al espíritu por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más. Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas; pero me Dejan sabiduría. Gracias espíritu por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco. Gracias espiritu por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de cafe. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.

3. MIEDO A LA ENFERMEDAD

La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latin “in-firmus”, que significa “Sin Firmeza”.
Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.

El filosofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo respecto de ti mismo.
La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud.
Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.

Permanece también en silencio, porque el espíritu te hablará en este espacio de meditación.
El remedio para la enfermedad es el Amor. Te daras cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor.

Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.

Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando el espíritu lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día que debamos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar”, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de “parar”.

4. MIEDO A LA MUERTE

Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lapida:

Qué dirían de ti? Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?; Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la vida amarga?; o Qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar?
Qué diste? Qué cediste? Qué donaste? A quién ayudaste? De qué te privaste?

Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.
El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.


JUGANDO CON LA REALIDAD

Jugando con la realidad

¿Qué es la realidad? Bueno, en principio parece esta una pregunta poco importante, pues damos por sentado que real es aquello que vemos, que sentimos, es decir todo lo que físicamente nos rodea. Por ejemplo yo puedo pensar que esta mesa sobre la que escribo es marrón, pero en realidad no es así. En función de cómo le dé la luz la veré de un color u otro y hasta para otra persona, un daltónico por ejemplo, podría resultar que esta mesa es de otro color. En consecuencia la realidad ¿dónde está? ¿en el objeto o en quien lo ve? Puedo pensar que si doy un puñetazo a una pared la realidad es que me lastimaré, pero eso tampoco es real, eso es una sensación ya que si me hipnotizan o me anestesian la mano no sentiré dolor, de manera que ahora la realidad ¿dónde está? ¿en el acto o en la sensación que produce el acto?

Preguntas de este tipo hace muchos años que intrigaron a pensadores y filósofos de manera que no estamos descubriendo nada nuevo, y así en la India se decía que todo el mundo material que nos envuelve NO es real, y a este mundo físico no real le dieron el nombre de “maia”. Más cercano a nosotros tenemos los pensamientos de Platón que nos dice que lo que damos por real en la tierra no es más que una proyección del mundo de las ideas, es decir que tampoco afirma que sea real lo que nos rodea. Pero todo esto parece ser cosa de filósofos y nosotros, hombres prácticos, no queremos perdernos en disquisiciones filosóficas. Pero resulta que ahora hay otro plano, el científico, que nos vuelve a hacernos plantear esta pregunta sobre qué es la realidad.

Para que no parezca esto un escrito científico (y aburrido) informo ya que las implicaciones prácticas que tiene son importantísimas de manera que espero valga la pena leer esta introducción.

Vayamos a la ciencia. La física y la matemática son dos disciplinas que pretenden esquematizar todo aquello que consideramos como real, intentan mesurar la realidad del mundo en que vivimos expresándolo en números y llegando a conclusiones que sean irrebatibles. Y es por ello, por la seguridad que nos ofrece la física que vamos a analizarla. Empecemos.

En los tiempos de la escuela nos decían que la materia está formada por átomos, que se componen de un núcleo (con neutrones y protones) y alrededor suyo giran electrones. Es gráficamente algo así:

atomo

g Ahora bien, si nos fijamos en el átomo vemos que entre esa bolita del centro (el núcleo) y las bolitas que hay alrededor (electrones) hay un gran espacio vacío Entonces si mi mesa es materia y la materia está formada por átomos, y en esos átomos vemos que hay más de vacío que de materia, entonces … mi mesa debería ser como un queso gruyere con mas agujeros que queso ¿no? Pero sin embargo esto no es así, mi mesa me parece sólida y a usted también le parecerá, de manera que algo hay que no cuadra.

Somos nosotros los que aceptamos que las cosas “sean” y ahora se va a explicar un poco las razones de esta idea. El cerebro no conoce la diferencia entre lo que ve y lo que recuerda. Experimentos hechos en laboratorios científicos han comprobando que se activan las mismas redes neuronales cuando veo mi mesa o cuando recuerdo mi mesa. En base a ello, si ver es recordar (esta idea ya la dijo Platón) hay que analizar como funciona nuestra mente, ya que es ella quien realmente ve.

Todo nuestro conocimiento, ahora y en todas las épocas, se basa en conjeturas, en supuestos o paradigmas. Estos supuestos son de todo tipo, tanto morales como científicos. Estas conjeturas son puntos de vista fijos y arbitrarios que se establecen en función de la aplicación práctica que nos producen. Por ejemplo, en la Edad Media existía la idea que la tierra era plana y este supuesto era útil para la vida de entonces. Solo cuando los viajes marítimos cobran importancia pasa a ser necesario considerar que la tierra es esférica. De hecho ese nuevo supuesto fue lo que llevó a Colon a descubrir América, pues él lo que pretendía era llegar a las Indias por otra ruta, pero se topo con un nuevo continente. En resumen, nuestra mente tiene supuestos fijos que sólo se cambian en caso que nuevas circunstancias invaliden a los anteriores.

Actualmente hay dos grandes “destructores” de los supuestos científicos, de esos paradigmas, nos estamos refiriendo a la teoría de la relatividad y a la física cuántica. La primera, a diferencia de lo que mucha gente cree, no nos dice que todo es relativo sino que pretende entender las leyes cuando no hay relatividad. Como esto, para quien no sea físico ( y yo no lo soy) puede resultar chocante copio exactamente lo que se dice en el libro “ABC de la relatividad” de Bertrand Russell “quizá el nombre de teoría de la relatividad no ha sido el más afortunado, pues ha llevado a confusión a personas que creen que la nueva teoría prueba que todo en el mundo físico es relativo cuando la teoría de la relatividad pretende excluir lo relativo y llegar a una formulación de las leyes físicas que no dependan en ningún sentido de las circunstancias del observador”.

Científicamente, es lo mismo decir que usted va a México que decir que México viene a usted, pero sin embargo usted dice siempre “voy a la montaña” nunca se le ocurrirá decir “ la montaña viene a mí” y ello es porque tenemos el supuesto que la tierra está fija y nosotros nos movemos, pero eso es falso, eso es una conjetura, una arbitrariedad, como nos demuestra la física Einsteniana.

Aún más sorprende son las conclusiones a las que llega la física cuántica. Dado que las conclusiones que se van a decir pueden resultar un tanto chocantes recomiendo se vea la película “y tú que sabes” en donde científicos muy acreditados explican y respaldan las conclusiones que aquí se exponen.

La física cuántica es en realidad una física de las posibilidades y nos viene a decir que la materia se organiza de manera múltiple y solo se fija cuando el observador le presta atención. O dicho en otras palabras: mi mesa puede ser cualquier cosa, y sólo es una mesa cuando el observador le presta atención. Dicho así parece una tontería pues tendemos a pensar que una mesa es siempre una mesa con independencia de quien la observe pero permítame tomar esta idea como hipótesis para todo el razonamiento que sigue.

Como ya se ha dicho la mente humana funciona adaptando lo que capta del exterior a patrones mentales que tiene establecidos. Yo digo que viajo a Palafolls porque vivo con el supuesto o patrón mental que la tierra es fija y no se mueve. Pues bien, la razón por la cual cada vez que miro lo que sostiene a este ordenador es una mesa es porque tengo el supuesto mental que me voy a encontrar una mesa y a usted, si mira mi mesa, le pasará igual. Es decir entre las infinitas posibilidades que tiene la materia de organizarse se organiza como una mesa porque el observador decide que eso debe ser una mesa. La mente tiene el patrón que algo determinado es algo real y ese patrón es lo que origina que así sea. La pregunta a plantearse es: ¿podría la materia que yo establezco como una mesa sólida ser por ejemplo un líquido? Pues sí, podría si yo creo que esta madera es líquida. Pero una cosa es decirlo y otra creerlo de manera que como ni usted ni yo somos capaces de ello, la mesa no moja.

Cuando el gran Jesucristo anduvo sobre las aguas en realidad lo que hizo fue “decidir” que aquella materia líquida que todos, y él mismo en otro momento, consideraba como líquido fuera considerado como sólido. En realidad eso no fue un milagro, fue solamente aplicar física cuántica. Pero claro el que usted o yo intentemos caminar sobre las aguas no nos será posible porque no creemos que somos capaces de, por el efecto del observador, hacer que la materia acuosa pase a ser sólida. Claro que este ejemplo tiene un problema: podemos aceptar que Jesucristo aplicó un principio de física cuántica, pero ese no es nuestro caso de manera que de poco nos sirve todo esto. Pero hay otros capaces de hacer algo parecido, es decir de “transformar” la materia en lo que quieren, nos estamos refiriendo a los niños, cuando más pequeños con mayor facilidad. Cuando un niño de tres años por ejemplo, toma un palo y da golpes al aire, lo que para nosotros es un palo para el pequeño puede ser una espada con doble filo con la que ataca a sus enemigos. Pensamos que es imaginación del niño lo que le permite jugar, pero no, es mucho más, es que el niño VE en los objetos lo que quiere ver y así decide que una escoba es un sable y al segundo siguiente, cuando la madre le dice “deja el palo” la espada vuelve a ser el trozo de madera que nosotros creemos ver. Ese es el secreto de la magia infantil.

¿Y porque los niños pueden hacer eso y nosotros no? Porque a medida que crecemos tenemos cada vez mas supuestos, mas paradigmas, dentro de nuestra mente. Cuando el niño oye miles de veces: “deja el palo” al final “acepta” en su cabeza que eso es un palo y no puede ser nada más que un palo.

Muchos de los supuestos fijos que tenemos los hombres son comunes, como por ejemplo que lo sólido no moja y el agua sí, y su origen habría que buscarlo en la esencia misma del ser humano y no en el hombre concreto que somos usted y yo. Es por ello que hemos dicho, y con todo el cuidado, que la realidad depende del observador, sin decir nada de a quien nos referimos con esa palabra. ¿Es el observador la voluntad? No. ¿Es el observador el cerebro? Tampoco. El observador sería el Espíritu Divino que hay en cada uno de nosotros. Como el Espíritu Divino es común para usted y para mí, una mesa la vemos los dos como una mesa y nada más que una mesa.

Pero ahora bien, que el observador no sea nuestra mente concreta no quiere decir que no podamos influir en la realidad. De nuevo la razón por la que Jesucristo podía decidir que el lago Tiberiades fuera sólido o líquido se debía a su gran conexión entre su voluntad, regida por la mente concreta, (como la que tenemos nosotros) y su Espíritu Divino u observador cuántico.

Pero esta habilidad que Él tenia no es algo que no podamos tener nosotros y así lo reconoció cuando en San Marcos 11. 22,23 dice:

Tener Fe en Dios. Os aseguro que si uno le dice a ese monte “quítate de allí y arrójate al mar” si lo hace sin titubeos en su interior y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá”

Aquí por Dios hay que entender esa idea de Espíritu Divino a la que nos hemos referido. Que un hombre intente definir a Dios es como pedirle a un pez que defina que es el mar en donde está viviendo (esta frase es de la película recomendada) pero lo que hay que quitarse de la cabeza es la idea de dios hecha a imagen y semejanza del hombre, de alguien que está mirándome desde arriba para castigarme si no hago lo que me dicen que es bueno, si no le rindo culto, y si no sufro en este mundo. Eso no es Dios, eso es un concepto neurótico de la mente controladora del hombre.

En resumen: la realidad no es algo exterior a nosotros, sino algo creado por nosotros.

Darse cuenta de ello supone un gran reto pues siempre es más fácil pensar que somos conducidos por otras fuerzas que aceptar que somos lo que decidimos ser. En realidad el materialismo mecanicista y toda forma de religión basada en la idea de dios como super hombre, se basan en lo mismo: en dar la responsabilidad a alguien externo a nosotros, ya sea al azar en el primer caso o a un dios con barba que me controla para castigarme. Los extremos del ateismo materialista y el integrismo se tocan al negar la realidad de la Esencia Divina que hay en cada uno de nosotros.

Lo bueno de la física quántica es que desde una base científica nos da las mismas conclusiones a las que los filósofos de hace cientos de años llegaron. Todo iluminado, empezando por Jesucristo, es quien acepta y controla lo que la física quántica dice que es la realidad: es decir un infinito de posibilidades.

Pero bueno, yendo a un caso más concreto, ¿en que me puede afectar todo esto a mí, persona normal no iluminada que vive en función de la voluntad que impone la mente concreta y no desde la dirección del Espíritu Divino que es el observador? ¿Puedo acaso afectar a la realidad de mi vida? ¿puedo hacer que la realidad sea dirigida por mi mente?

Existe una conexión entre el observador, Espíritu Divino del hombre, y la mente. Pero como la mente rige al cuerpo, a la existencia, y la razón de ser es la de enriquecernos de experiencias, la mente tiene un cierto grado de libertad. La libertad no es total, por ejemplo yo no puedo andar sobre las aguas, pero en realidad eso no es importante y como no se trata de impresionar a nadie no vale la pena ver si podemos alterar profundamente la manifestación de la materia. Pero si que podemos conectar nuestra mente con el observador para ser capaces de transformar nuestras vidas. Y llegado a este punto hay que ver como funciona nuestra mente.

Nuestra mente es como un gran ordenador que se va llenando de información y la misma se procesa y ejecuta según los programas que tenemos instalados en nosotros. Vaya que es algo parecido a lo que pasa si a usted le enviar por mail un fichero jpg y le da clic para que se abra. Puede ser que se abra sobre el photoshop, sobre el photo editor o el que usted tenga definido para abrir ficheros de imágenes. Por supuesto que es importante los programas que tenemos instalados en nuestro ordenador ¿no? Pues lo mismo sucede en nuestra cabeza: es muy importante saber los programas que tenemos. Y esos programas mentales son precisamente los paradigmas o supuestos internos de los que hemos hablado anteriormente.

Después de recibir y procesar la información el cerebro informa al cuerpo de todo. Pongamos un ejemplo: supongamos que recibimos un impacto que nos genera una emoción. Se crean una serie de conexiones neuronales que interpretan esa emoción y se generan una serie de péptidos que llegan a cada uno de los receptores especializados que tienen las células. Si esa emoción se repite a menudo los receptores de las células precisaran cada vez mayores cantidades para percatarse de la situación de la misma manera que un alcohólico precisa cada vez más vino para emborracharse. Entonces el cuerpo precisa cada vez más de estas emociones y como las desea, aparecen en su vida.

Cuando se consume cocaína ocurre un proceso similar, se emiten péptidos a las células como cuando tenemos emociones de manera que de la misma manera que se puede ser adicto a la cocaína se puede llegar a ser adicto a las emociones.

Todo exceso es malo y en consecuencia el problema no es la emoción sino la adicción a ella. Ello genera muchísima infelicidad. Quien se siente víctima por ejemplo hace que todo lo que le suceda sirva para aumentar este victimismo, quien se siente desgraciado vive la vida como una desgracia, pero el problema está en que esa desgracia es perseguida por la persona y no es algo impuesto desde fuera.

Es chocante que alguien pueda ser adicto a algo que le hace infeliz, pero también es chocante, para quien no se droga, que hayan adictos a la cocaína. Gran parte de los sufrimientos de las personas se deben a estados emocionales a los que son adictos y que les perjudican. Hay personas que parece que todo siempre les vaya en contra ¿por qué? por que ellos mismos “precisan” vivir su adicción a la infelicidad y en consecuencia lo provocan. Si uno no puede controlar su estado emocional es que es adicto a él

Y ahora empieza el tema práctico ¿cuál es la solución para quien vive infeliz? Pues “sencillamente” cambiar el programa, cambiar esos supuestos de vida por otros nuevos. Por supuesto que esto es más fácil decirlo que hacerlo pues cuando se llevan tantos años con una adicción cuesta desprenderse de ella, cuesta cambiar los programas del ordenador mental, pero es preciso.

El cambio es siempre interior nunca algo externo y de esta manera el pensar que fármacos o otras personas pueden ayudarnos no es más que depositar la confianza en algo externo y no dará resultado. Quien es infeliz es quien ha instalado durante años programas basura en su mente, y en consecuencia deben abandonarse estos y ponerse otros nuevos.

¿Es esto fácil?, no, pues llevamos años pensando de manera equivocada pero es el único camino. Si algo va mal cambie su manera de procesar, pero no entendiendo esto como una simple terapia de positivismo, es más que una actitud mental positiva, se trata de empezar a desarrollar el poder creador porque deseando las cosas de otra manera, las cosas serán de otra manera.

No se trata solamente de ver la botella medio llena en lugar de medio vacía, se trata en que si se es capaz de desear lo que queremos ese pensamiento generará realidad. Pues no lo olvidemos: somos lo que pensamos.

¿Piensa que es desgraciado? Pues lo será, ¿piensa que es feliz? Pues lo será.

Esto parece simple, pero tantos siglos llevamos creyendo que no tenemos poder que lo hemos casi olvidado. Ahora bien, ¿qué es lo que pensamos o qué es lo que queremos? La respuesta no es simple.

Si somos lo que pensamos es fácil decir “yo quiero ser millonario” pero eso no es cierto. Si usted no es millonario es porque no quiere serlo, usted quisiera tener dinero porque tenemos el paradigma, el supuesto, que el dinero nos soluciona problemas y por eso todos queremos dinero. En realidad eso no es cierto, el dinero soluciona problemas como los de pagar la hipoteca y esas cosas, pero trae otros quizá mas difíciles. He conocido a unos cuantos millonarios y a ellos les gusta tanto ganar dinero como a mi montar a caballo, por eso ellos son millonarios, por su deseo. Pero a pesar de su dinero tienen muchísimos problemas de todo tipo.

Saber que deseamos, es decir saber que pensar, no es tan fácil, pero es necesario para conducir nuestra vida y crear nuestra propia realidad. Si usted se pone a pensar en lo que desea verá que no es un ejercicio simple ni mucho menos, pues hay mil tendencias en cada uno de nosotros.

Podría hablarse más sobre el tema pero es mejor dejarlo aquí para que quede la idea clara que somos lo que pensamos ya que nuestra propia Divinidad así nos lo permite. Si piensa que es infeliz será infeliz, si piensa que es feliz será feliz. Si no le gusta algo de su vida, simplemente, cambie los programas de su mente, haga un format c:\ y empiece de nuevo.

Por último hay un ejercicio a practicar interesante. Se trata de diseñarse el día. En un momento del día en que esté tranquilo, por ejemplo a primera hora de la mañana cuando aún esté en la cama, planifique como quiere que transcurra el día. Por ejemplo si tiene que hablar con una persona de mal carácter desee que esa charla sea fluida y sin problemas. Y ya verá los resultados.

Desee, aclárese en lo que desea y ello vendrá. No empiece por algo llamativo, no se trata de caminar sobre las aguas porque por otra parte a usted eso no le interesa eso nada, empiece por pequeñas cosas que le afirmen en su creencia que tiene el poder de crear su propia realidad. Pues al fin y al cabo, ese gran físico quántico que fue Jesucristo ya nos dijo:

“Os aseguro que el que cree en mi hará también las obras que yo hago e incluso obras mayores” (San Juan 14-12)

Es decir que todo lo que hizo está al alcance en quien crea en lo mismo que hizo él, eso que los físicos modernos llamarían jugar con la realidad quántica.

No hay un exterior independiente de lo que pasa en nuestro interior

Todo está en nuestro pensamiento por ello el mayor bien que podemos hacernos es cuidar lo que ponemos en nuestra mente, pues somos lo que pensamos

En el apartado anterior se ha hablado sobre qué es la realidad y la influencia nuestra para crearla. Ahora, lo que procede, es ir un poco más allá y comentar sobre “estrategias” para que pueda ser efectivo eso de “somos lo que pensamos.”

Se ha dicho ya que la mente humana funciona respondiendo a estímulos externos en función de unos programas mentales y que la solución a una vida desdichada, o a circunstancias que nos producen infelicidad, consiste en “simplemente” cambiar de programa mental.

Pero por encima de programas mentales concretos que tenga cada una de nuestras mentes existen unos paradigmas globales sobre como se ve la vida. Vaya, que puestos a comparar con temas informáticos tenemos que frente a los programas concretos (los de nuestra mente individual) tenemos el sistema operativo (es decir la creencia sobre lo que es la vida) en la que los primeros funcionan. Estamos hablando de las líneas de cómo vemos el mundo y es de fundamental importancia fijarnos en ellos pues si no tenemos conciencia de estos nunca podremos cambiarlos y en consecuencia nunca podremos avanzar para ser creadores de nuestra realidad.

Estos diferentes paradigmas de qué es la vida constituyen la base de las creencias de los humanos. Veámoslos:

– El mundo como campo de batalla. Es la concepción típica de los fundamentalistas (islámicos o de cualquier creencia), en la que el mundo es un campo de batalla de “buenos” contra “malos” y que hay un dios con barba que va a castigar finalmente a quien no esté del lado de los “buenos”, En esta lucha todo está permitido, desde quemar brujas en las hogueras como hacíamos por Europa en la Edad Media a explotar un cinturón de dinamita en un mercado, como pasa ahora en Irak. Esta concepción quizá parezca un tanto antigua, pero está aún muy presente. Para los que adoptan esta conjetura lo malo que sucede son “castigos” de dios (de un dios en minúsculas pues Dios en mayúsculas, nunca castiga)

– El mundo como aprendizaje. Se basa en la idea que estamos aquí para aprender lecciones, vaya que esto de la vida es una especie de gimnasio moral y que si somos buenos seremos recompensados en otro plano. Lo que hacemos por esta vida poco importa pues lo importante es vivir para la que nos viene. La realidad desagradable ya no sería un castigo sino una prueba, un reto a superar. Esta visión está cercana a la anterior, si bien es de consecuencias menos duras.

– El mundo como trampa a evitar. Esta cosmovisión persigue “liberarse” de la existencia para alcanzar una realidad superior. Entonces hay que prescindir de lo material, pues la materia es propia solo de este mundo, y centrarse en las vías de escapatoria. Esta forma de ver las cosas supone una total separación entre la persona y la realidad, simplemente porque lo real no importa, importa sólo el abandono de esta existencia y el huir de la vida está plenamente permitido.

– El mundo como máquina. Se ve la realidad como algo mecanicista y ajeno totalmente al hombre. Sería la base de todo agnosticismo y determinismo por azar. La ciencia clásica, antes de la llegada de la física cuántica, se intenta refugiar en este estado de cosas poniendo al azar como soberano de todo lo que no puede comprender.

¿Para qué se ha hablado de estos paradigmas? Pues para darnos cuenta que debemos erradicarlos y sustituirlos por uno nuevo, que a falta de mejor nombre podríamos llamar “el mundo como realidad creada por la mente del hombre” pues ya se ha dicho que somos lo que pensamos.

Y ahora se trata de ver cual es la base para tal afirmación. De la misma manera que en la tierra existe la ley de la gravedad, en el universo existe la ley de atracción que se podría definir como “lo semejante atrae a lo semejante” En consecuencia cuando desde nuestro plano mental creamos algo, ese algo finalmente aparecerá en nuestra vida material.

Dicho así puede parecer una tontería pues entonces no se explica porqué hay gente a quienes las cosas les van mal, o no encuentran sentido a sus vidas, o son infelices. La ley de atracción es la ley del deseo, por la que tenemos lo que deseamos, aunque no de una manera inmediata. Ahora bien, ¿qué supone esto? Que quienes deseamos algo somos nosotros y el Universo sólo se ocupada de dárnoslo sin juzgar si las consecuencias de ello son buenas o no. Quien es infeliz en gran medida es porque no sabe desear bien y se centra en lo que no quiere en lugar de en lo que quiere.

Si analizamos, muchas veces nuestros deseos están mal enfocados. No nos centramos en lo que queremos, sino en lo que no queremos y el Cielo nos acaba dando siempre aquello en lo que estamos centrados. Veamos el asunto con ejemplos concretos. El deseo de tener dinero está muy extendido, pero muchos de los que ansían tener dinero en su fuero interno, dentro de sí mismos, se hacen planteamientos del tipo: “no quiero tener una vida miserable” y precisamente así se centran en el concepto de vida miserable y eso es lo que reciben de la vida.

Volviendo a nuestro caso de la consecución de los deseos, cuando usted centra su deseo en una afirmación negativa, del tipo “no quiero vivir en la pobreza” como lo que está emitiendo es la idea de pobreza se le responderá dándole más pobreza. Y eso no tiene nada que ver con que usted sea bueno o malo, de la misma manera que si cae de un quinto piso se romperá la cabeza con independencia que sea usted un santo varón o un demonio cojuelo. Usted y yo atraemos aquello en lo que nos centramos en virtud de la ley de atracción antes citada. Y como nos centramos en aquello que pensamos, es de vital importancia definir positivamente, qué es lo que estamos pensando. Usted es, y será, lo que piensa.

Los deseos deben pues, ser formulados en términos positivos y centrarse en aquello que queremos y no en lo que queremos evitar. Cuando hablamos de ejemplos puntuales todo parece muy fácil pero la vida, muchas veces, no lo es. Si queremos que estas líneas sirvan de algo no basta con decirle que usted atrae lo que piensa, sino que hay que ir más allá. Nuestras vidas suelen ser un caos de pensamientos y es difícil saber cuando nos estamos centrando en lo adecuado y cuando no. Para ello, contamos con un indicador estupendo, las emociones.

Siempre que usted se siente mal es debido a que los pensamientos que tiene en su cabeza no son los adecuados, hay un error en el procesamiento de los datos de su mente y ese error le lleva al malestar emocional. Veamos un ejemplo. La razón por la que tenemos terminaciones nerviosas que pueden producirnos en ocasiones dolor es para avisarnos cuándo ponemos en peligro nuestro cuerpo. Si yo pongo un dedo en la plancha me quemaré, eso me dolerá, pero ese dolor me permite retirar el dedo a tiempo y no destrozármelo, luego el sentir dolor físico tiene una utilidad inicial. Con las emociones pasa tres cuartos de lo mismo, nos ayudan a determinar cuando hay un fallo en lo que pensamos.

Somos seres libres y esa libertad nos permite elegir lo que pensamos, en consecuencia cuando tenga emociones dolorosas eso indica que debe cambiar su forma de pensar; y viceversa, cuando las emociones que vive son placenteras es señal que los pensamientos son correctos.

Elegir lo que pensamos es fundamental, porque atraeremos a nosotros aquello que pensamos. Pero tengamos siempre presente en qué estamos poniendo la fuerza de nuestro deseo, si en lo que queremos o en lo que queremos evitar y así lo atraeremos. Veamos de nuevo un ejemplo. Si usted piensa que su jefe es un hijo de p ….. por su comportamiento, pues sin duda lo será. Pero claro, sé que el lector siempre me podrá decir que es que el caso de su jefe es especial pues es un grandísimo hijo de p. pero esa es la realidad que creamos nosotros al verlo así. En casos de trato con personal, como el de un jefe que nos fastidia, una terapia útil consiste en intentar ver los puntos buenos de esa persona (todo el mundo tiene algo bueno). Eso hará que él vea, por la ley de atracción, los puntos buenos de nosotros y la relación podrá ser más fluida.

El Cielo, o el Universo llámele como quiera no tiene sentido del humor y si usted piensa en desgracias, en que es infeliz, en que quiere rehuir la pobreza, en que desea eliminar deudas etc., pues tendrá eso: desgracia, infelicidad, pobreza y deudas.

Pensar en positivo no es sólo ver las cosas buenas de la vida, es darnos cuenta de lo que tenemos que pensar , de elegir los pensamientos correctos y así centrarnos para recibir la realidad que creamos.

Para llevar nuestro proceso creativo desde nuestro pensamiento a la realidad hay tres fases:

Elegir lo que debemos pensar y en lo que debemos centrarnos. De eso ya se ha hablado antes, tan solo subrayar aquí que no es fácil veces saber exactamente qué es lo que queremos. Sin este paso, es decir establecer el “que” , no se puede avanzar.

El segundo paso es el “como” De esto se encargan “ellos” Llámeles ángeles, Fuerzas Cósmicas, Cielo, Universo etc. Nosotros ya no podemos hacer nada, de allí la importancia de la fe. Supongamos que usted desea tener pareja y su deseo ha sido correctamente planteado. La forma, el lugar y tiempo en que llegará es algo que escapa totalmente a su control y no por mucho salir a conocer gente alguien interesante aparecerá, pues la realidad no es un juego de probabilidades sino de deseos bien canalizados y quienes se encargan del “como” ya tienen sus métodos. Si analiza su vida verá que en muchos casos temas importantes se produjeron “por casualidad”

El tercer paso es el agradecimiento del logro y vivirlo en plenitud. Los hombres muchas veces cuando alcanzamos algo nos parece insuficiente y nos olvidamos de agradecer a la Vida (en mayúsculas) ese hecho, para luego sentirnos insatisfechos por lo recibido y pedir más y más, sin vivir la plenitud del momento. Entonces el gozo de la creación de la realidad se difumina pues no nos apercibimos de lo que hemos logrado. En inglés se dice: “think and thank” (piensa y agradece).

Por último no debemos olvidar la entrega a los demás. Lo que es bueno para uno debe ser bueno para el mundo, sin ello no funciona el juego del deseo. El Cielo funciona con Amor y en consecuencia lo que nos dé debemos darlo para el bien de todos. El egoísmo, entendiendo este como amor solo a nuestro propio interés, no es un pecado, es una estupidez ya que no da felicidad alguna.

Actualmente existe en el mercado mucha bibliografía que trata sobre la ley de afinidad de la que se ha hablado y de la importancia de que somos lo que pensamos. Incluso ha aparecido una película. “El Secreto”. que trata sobre ello. El concepto se repite una y otra vez y aunque pueda parecer en ocasiones algo pesado, es importante recordar que somos lo que pensamos y atraemos aquello en lo que estamos pensando.

Que la Fuerza le acompañe,

Juan Pedro


ELEMENTO ESPACIO

Elemento Eter o espacio en tu creación

Hemos visto que el elemento eter o espacio es aquel gracias al cual y en donde pueden manifestarse todos los otros elementos.

De manera que si queremos ver como crear nuestra propia realidad será interesante ver donde se produce esta, o dicho en otras palabras cual es el campo de referencia en el que nos situamos.

Nuestra vida está gobernada por una serie de creencias “externas” que por ser tan habituales creemos son propias, es decir de nosotros, y absolutas, es decir que no pueden ser de otra manera. Pongamos ejemplos para no perdernos. Casos reales:

Cualquiera que hoy decida emprender una actividad como abrir un negocio, le dirá el “entorno” que los tiempos actuales son muy malos, que es una época dura etc. Si así lo cree así será. Luego la realidad externa, el entorno, algo que NO ES USTED le limita, le va a impedir crear SU realidad, en este caso su negocio.

Otro caso. Una persona de 45 años si busca un trabajo es muy posible que piense “seguro que nadie quiere a alguien de mi edad para trabajar” pues eso es lo que “normalmente” se cree, es lo que la sociedad piensa. En consecuencia, cuanto mayor sea la aceptación de la creencia limitadora mas limitada estará la persona y en consecuencia no creará la realidad de tener un trabajo..

Para darle un nombre a eso que no es una creencia propia vamos, en honor a la película, darle el nombre de “La Matrix”

Hay muchos casos en los que como dice la película Matrix, “La Matrix te tiene atrapado”, es decir concepciones que nos limitan y aceptamos naturalmente, por ejemplo la idea que debemos luchar duro por las cosas por encima de todo, la necesidad de compararse con los demás, la importancia externa etc.

Si piensa un poco en su vida verá que está llena de conceptos limitativos (es decir contra SU realidad) impuestos por esa Matrix, que cuando era niño no tenia. Todos los niños pequeños dibujan pero a medida que crecen si no lo hacen “bien” la crítica de la Matrix le lleva al final a dejar de hacerlo. Poco importa lo bien que se lo pasase usted dibujando de niño, si a medida que creció no lo hizo como se espera, seguramente ha dejado de dibujar.

La Matrix nos impone la importancia de hacer las cosas bien, entendiendo por bien lo que ella misma supone.

La competición, que establece la Matrix, también es algo bastante absurdo. Hay muchas personas que se drogan, es decir ponen en peligro su salud, para conseguir marcas, es decir cambian la salud para lograr el reconocimiento externo. Ejemplos como ese hay a montones.

¿Qué hacer entonces? Lo primero para ser capaces de crear nuestra realidad es precisamente darse cuenta de cuales son las fronteras que nos vienen impuestas y nos limitan. A esto es a lo que Parise (autor ya citado) llama la figura del guerrero. Si no sabemos cual es y donde está nuestro enemigo, es imposible vencerlo.

La segunda fase, y esta es algo mas compleja, es dejar de aceptar lo que la Matrix nos impone e incluso ir en sentido contrario. Por ejemplo la persona que tiene 45 años y cree que le va a costar encontrar trabajo, debe dejar de pensar así y para ello una de las pocas formas que hay es ir “superando el concepto de tiempo” es decir NO regirse por los criterios estipulados de la edad, pero no solo en la búsqueda de trabajo, sino en todo. Es decir que vista como una persona joven si le apetece, que lleve el pelo como la juventud si le viene en gana, etc. Entonces cuando venza la limitación de la edad no verá la edad como obstáculo para lograr un trabajo y conseguirá lo que quiere. Habrá creado su realidad.

Ahora bien ¿No hay límites en la realidad absolutos que no se pueden cambiar? Bueno, aquellos que han realizado milagros nos dirían que NO, pero ese ya es un nivel más elevado que el que aquí se quiere expresar. En el artículo «jugando con la realidad» se explica con más detalle como funciona, desde un punto de vista cuántico, la realidad.

Pero volviendo a nuestro tema, ahora para crear la realidad el primer “trabajo” consiste en ver cuales son las limitaciones que la Matrix ha puesto en nuestra vida, y una vez detectadas establecer mecanismos para superarlas.

Por ejemplo una limitación muy corriente es la del perfeccionismo. Si usted se encuentra en esa situación de lo que se trata es de HACER, con independencia que a otros parezca bien o mal. Por ejemplo, si de niño se divertía pintando…. ¡vuelva pintar!

La primera consecuencia de intentar crear la propia realidad es que en nuestro entorno, como están metidos en la Matrix aunque lo ignoren, nos consideren raros. De manera que cada vez que le digan eso de “que raro eres”…. tómeselo como un cumplido, y siga en el proceso de vivir lo que quiere usted y no lo que la Matrix quiere que quiera.

Que la Fuerza te acompañe,

Juan Pedro


LA CONCIENCIA DE LAS CELULAS

  • LA CONCIENCIA DE LAS CÉLULAS

 

Los ancestros de las diferentes culturas del Planeta sabían que el cuerpo físico no solo siente, sino que también piensa. Por ejemplo, en las tribus australianas, cuando una persona se hiere o enferma, el clan se reúne a su alrededor junto con el enfermo y le canta pidiéndole perdón a la herida o parte afectada, y ésta entra automáticamente en remisión, lográndose así, curaciones milagrosas.

En el conocimiento ancestral Inca, todo es reciprocidad. Uno enferma cuando se llena de energía pesada o “hucha”, por tener actitudes egoístas y no dejar fluir el “sami” o energía ligera. Por ello en las curaciones se pide a la parte del cuerpo que se armonice con la Pachamama (Madre Tierra) y permita que el bloqueo se equilibre concluyendo en la sanación del individuo.

Lo mismo ocurre en las asombrosas curaciones de los Kahunas o médicos magos hawaianos, estos entran en oración directa con la parte afectada pidiéndole perdón, en un acto de oración donde se involucran ellos, el paciente y todas las vidas durante las cuales ellos se han encontrado e involucrado con esa persona, dándose curaciones que son consideradas milagrosas.

En el caso de los Lakotas en el norte, al cuerpo se le habla para informarle que una medicina va a curarlo, y a la medicina también. Y lógicamente las personas sanan.

Como vemos, tomando algunos casos de medicina ancestral, llegamos a una interesante conclusión: Los ancestros aceptaban a las partes de nuestro cuerpo como un ser completamente inteligente y autónomo del cerebro, eso durante los últimos siglos se tomó como franca superchería o superstición, pero veamos ahora los descubrimientos más recientes de la ciencia al respecto.

La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune y luego en el sistema digestivo.

La inteligencia del Sistema Inmune

La Dra. Bert descubrió (y luego lo confirmaron otros científicos), que existen tipos receptores inteligentes no sólo en las células cerebrales, sino en las células de todas las partes del cuerpo (les llamaron en un principio neuropéptidos). Cuando comenzaron a observar las células del sistema inmunológico, por ejemplo, las que protegen contra el cáncer, las infecciones, etc., encontraron receptores del mismo tipo que en el cerebro. En otras palabras, tus células inmunológicas, las que te protegen del cáncer y de las infecciones, están literalmente vigilando cada pensamiento tuyo, cada emoción, cada concepto que emites, cada deseo que tienes.

Cada pequeña célula T y B del sistema inmunológico, produce las mismas sustancias químicas que produce el cerebro cuando piensa. Esto, lo hace todo muy interesante, porque ahora podemos decir que las células inmunológicas son pensantes. No son tan elaboradas, como lo es la célula cerebral que puede hacerlo en inglés o en castellano; pero sí piensa, siente, se emociona y desea, se alegra, se entristece, etc.

Y ello es la causa de enfermedades, de estrés, cáncer, etc. cuando uno se deprime entran en huelga y dejan pasar los virus que se instalan en tu cuerpo.

La inteligencia del Sistema Digestivo

Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento.

Hoy sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos: un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la muerte de un familiar.

Las reacciones del estómago son tan confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente complicadas.

La inteligencia del Hígado

Las células del colon, hígado y estómago también piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que llamamos “reacción visceral” es apenas un indicio de la compleja inteligencia de estos miles de millones de células. En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado en inteligencia durante millones de años.

La inteligencia del Corazón

Muchos creen que la conciencia se origina únicamente en el cerebro. Recientes investigaciones científicas sugieren de hecho que la conciencia emerge del cerebro y del cuerpo actuando juntos (esto es conocido como Unidad Mente-Cerebro). Una creciente evidencia sugiere que el corazón juega un papel particularmente significante en este proceso. Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el corazón es reconocido actualmente por los científicos como un sistema altamente complejo, con su propio y funcional “cerebro”.

O sea, el corazón tiene un cerebro o una inteligencia. Según nuevas investigaciones en el campo de la Neurocardiología, el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información. El sistema nervioso dentro del corazón (o el “cerebro del corazón”) lo habilita para aprender, recordar, y para realizar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral.

Aparte de la extensa red de comunicación nerviosa que conecta al corazón con el cerebro y con el resto del cuerpo, el corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico.

El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo.

Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios metros de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles.

Recomendaciones:

Las investigaciones del Instituto Heart Math sugieren que respirando con Actitud, es una herramienta que le ayuda a sincronizar su corazón, mente y cuerpo para darle una coherencia psicofisiológica más poderosa. Al usar esta técnica regularmente unas cinco veces al día el individuo desarrollará la habilidad para realizar un cambio de actitud durable.

Con Respirando con Actitud, la persona se enfoca en su corazón y en el plexo solar mientras respira con una actitud positiva. El corazón automáticamente armonizará la energía entre el corazón, mente y cuerpo, incrementando la conciencia y la claridad.

Técnica para Respirar con Actitud

1. Enfóquese en su corazón mientras inhala. Mientras exhala enfóquese en el plexo solar. El plexo solar se encuentra unos 20 centímetros debajo del corazón, justo debajo del esternón donde los lados derecho e izquierdo de la caja torácica se juntan.

2. Practique inhalar a través del corazón y exhalar a través de la caja torácica durante 30 segundos o más para ayudar a anclar su atención y su energía ahí. Después escoja alguna actitud o pensamiento positivo para inhalar o exhalar durante esos 30 segundos o más. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de aprecio y exhalar una de atención.

3. Seleccione actitudes para respirar, que le ayuden a compensar las emociones negativas y de desequilibrio de las situaciones por las que usted esta atravesando. Respire profundamente con la intención de dirigirse hacia el sentimiento de esa actitud. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de balance y exhalar una actitud de misericordia, o puede inhalar una actitud de amor y exhalar una actitud de compasión.

Practique diferentes combinaciones de actitudes que usted quiera desarrollar. Puede decir en voz alta: respiro sinceridad, respiro coraje, respiro tranquilidad, respiro gratitud o cualquier actitud o sentimiento que usted quiera o necesite. Incluso si usted no siente el cambio de actitud al principio, haciendo un esfuerzo genuino para cambiar, al menos le ayudará a alcanzar un estado neutral. En el cual, usted tendrá más objetividad y ahorrará energía.

Fuente: Luces del Nuevo Amanecer. 


EQUILIBRAR LOS CINCO ELEMENTOS: ELEMENTO FUEGO

Elemento Fuego en tu creación


Si el elemento fuego significa el origen, la fuerza inicial de todo, entusiasmo etc. ahora en el proceso de creación de lo que queremos, evidentemente denotará este elemento el qué es aquello que queremos. Es decir cual es el resultado de lo que perseguimos.

Esto puede parecer obvio, todos creemos que sabemos siempre lo que queremos y el problema es saber el cómo lograrlo, pero en realidad no es tan simple.

El primer problema a abordar es saber realmente lo que queremos. Y hemos puesto en negrita la palabra “realmente” porque muchos de los deseos que nos vienen a la cabeza en realidad no son deseos nuestros, son deseos de nuestro entorno, de la matrix, de eso que hemos hablado en el punto anterior de «El ELEMENTO ETER O ESPACIO».

Por ejemplo lo primero que a muchos pasa por la cabeza si pudiéramos tener lo que deseamos es tener dinero. Pero en realidad el dinero es una ficción, un montaje, una entelequia. Yo creo que un billete de 500 euros es más importante que una docena de huevos porque creo que si voy a una tienda a comprar un traje me darán un buen traje por ese trocito de papel violeta. A su vez el dueño de la tienda ha cambiado una americana estupenda por un papelito que pone 500 € porque cree que si va con ese papelito a una tienda de electrodomésticos le darán por él una nevera, por ejemplo. Y el dueño de esa tienda a su vez cambia esa fantástica nevera por un papel porque cree que si va con esos papelitos a un concesionario de automóviles le darán un coche. Y así la cadena es interminable.

En resumen el dinero tiene su realidad en que todos aceptamos que representa algo, el dinero tiene valor porque acordamos entre todos que lo tenga. La razón por la cual los gobiernos apoyan a los bancos que están en quiebra en lugar de apoyar a los ciudadanos que tienen problemas es para que ese “montaje” de lo que es el dinero se mantenga. Es decir a los gobiernos que una familia se arruine le importa muy poco, que el sistema económico de lo que representa el dinero caiga, eso sí le importa mucho. El dinero surgió como medio de intercambio de mercancías pero actualmente la masa monetaria es muy superior a los bienes que hay en todo el mundo. Antes al menos había un patrón oro pero desde hace muuuchos años esto ya no es así, de manera que el dinero representa un valor porque todos estamos de acuerdo que lo tenga, pero en realidad el valor de una docena de huevos es muy superior pues al menos con ellos puede hacerse una tortilla mientras que esos papelitos violetas no sirven por si mismos para nada.

¿Porqué es tan habitual desear dinero? Porque esa matrix, ese entorno, nos ha dicho que con dinero no hay problemas y creemos que es así. Pero de nuevo esa matrix nos engaña, porque el dinero en realidad no soluciona los problemas, los cambia por otros. Un año un periódico hizo un seguimiento sobre personas a quienes les tocó la lotería y precisamente el cuadro no es demasiado envidiable. El transportista agraciado montó una empresa de transportes y él que era bueno llevando un camión no lo era llevando una empresa, otros tuvieron problemas con la familia que continuamente pedían a los parientes “ricos” que les ayudasen, otros fueron estafados etc. Si quiere ver los problemas nuevos que puede cambiar por los antiguos con dinero ponga una herencia grande en una familia bien avenida. No es que el dinero no da la felicidad, es que son conceptos independientes. Lo que se quiere decir aquí es que el dinero no es la base a un deseo, es una creencia de la matrix su importancia.

Ahora bien puede ser que alguien me diga que si tuviera dinero entonces podría viajar. Estupendo. Pero entonces el deseo NO es el dinero, el deseo es viajar y para viajar hay muchos métodos, desde hacerse de la marina mercante, a guía turístico, a comercial exportador, etc. Pero repetimos, el deseo en realidad en este caso sería viajar.

Pero podemos ir más lejos: ¿ porqué queremos viajar? En general por dos razones: para ver cosas nuevas y porque viajando somos libres, mucho más que en nuestro entorno inmediato. En el primer caso entonces el verdadero deseo es “descubrir” y eso también puede hacerse de muchas maneras y en el segundo, el que persigue la libertad del viaje, también. Sólo que esa matrix, ese entorno, no nos deja maravillarnos por que tenemos a nuestro alcance y muchos menos ser libre en el marco en que vivimos. Para que no parezca que esto es una idea sacada de la manga vamos a ver una frase de ese gran libro escrito en el 600 a J.C., que es el Tao Te Ching, que nos dice:

No necesitas cruzar la puerta para conocer el mundo entero,
No necesitas asomarte a las ventanas para conocer el camino del Cielo,
Por eso el Sabio cuanto más viaja menos sale.

Es decir todo aquello que en el fondo perseguimos está dentro nuestro, sólo que no lo queremos ver porque la matrix, el entorno, nos dice que las cosas son exteriores cuando la verdad es que las cosas son en función de nuestro interior y si queremos que nuestra vida sea regida por lo que realmente queremos que sea, es preciso darnos cuenta de esto.

Una puntualización. Si estamos hablando de qué es lo que deseamos para crear nuestra realidad, el deseo no puede afectar a otro, pues eso es inmiscuirse en su realidad, es decir en la realidad del otro. Por ejemplo puede ser muy loable que su deseo sea que su hijo sea ingeniero, pero es su hijo quien debe decidir lo que quiere ser / hacer. Otra cosa es inmiscuirse en su vida. En este ejemplo parece muy obvio que debemos dejar que cada persona estudie lo que quiera, peor hay muchísimos casos en que nuestros deseos se depositan en alterar el actuar de otros.

Por ejemplo es normal que las madres deseen lo que ellas piensan que es bueno para sus hijos, pero a partir de cierta edad son estos quien deben decidir lo que hacen y aunque eso que realicen parezca un grave error, ese error es parte de la evolución del hijo a nivel humano, de manera que desear por otro es tan erróneo e inútil como permitir que el entorno decida sobre mí. Recomiendo que se vea el cuento “saber esperar” en donde de manera fácil se explica la necesidad de dejar a cada uno con su labor.

Por otra parte la matrix muchas veces nos lleva al deseo de la comparación. Por ejemplo cuando pensamos “mi deseo sería ser campeón de tenis” Eso tampoco es un deseo nuestro, pues supone compararnos con otros, con algo ajeno a lo que somos nosotros. Lo correcto sería desear “jugar bien al tenis” o quizá mejor aún “disfrutar del tenis”. El ganar o perder es algo externo por lo tanto algo a no considerar en nuestro planteamiento

¿Qué es lo que realmente desea? ¿lo que desea en profundidad, no lo que externamente puede pensar que debe desear?

No es una respuesta fácil, pero es el principio de todo.

Que la Fuerza le acompañe

Juan Pedro


EL DR. ANDREW NEWBERG AFIRMA: LA ORACIÓN Y LA MEDITACION SON CAPACES DE CURAR CUALQUIER ENFERMEDAD DE NUESTRO ORGANISMO

Los especialistas en programación neurolingüística, siempre han afirmado
con absoluta certeza, que el poder de la palabra es milagroso.
El tan solo hecho de decir algo, afirmarlo y repetirlo de manera segura, hará que tal hecho suceda casi milagrosamente, siempre y cuando la palabra sea dicha con mucha fe. El mundo de la ciencia se ha visto paralizado frente a esta poderosa oración que cura enfermedades; tanto ha sido así, que los mismos científicos se arrodillan ante dicha oración.
Sin duda alguna, para muchos está comprobado que el poder de la fe es milagroso. El hecho de pedir algo y confiar en que dicho pedido se materializará en nuestra vida, es el primer paso para conseguir todo lo que queremos y necesitamos. Así lo dicen la misma Ley de Atracción y el reconocido dicho “Pide y se te dará”.
Hace tan solo unos pocos meses, el Dr. Andrew Newberg, especialista en investigación del Hospital Thomas Jefferson en Pennsylvania, ha revelado un prometedor estudio que ha realizado de manera secreta.
El Dr. Newberg, ha estudiado detalladamente durante mucho tiempo, las imágenes de resonancias magnéticas de aquellas personas que oran o meditan y los resultados han sido sorprendentes:
“Cuando miramos el funcionamiento del cerebro, todo apunta a que es fácilmente capaz de ajustarse a las prácticas religiosas y espirituales… Sólo tiene sentido si Dios está allá arriba y nosotros acá abajo, que tengamos un cerebro que sea capaz de comunicarse con Dios, orándole y haciendo las cosas que Él necesita que hagamos”, dice el doctor.
El Dr. Andrew, cristiano y científico, recomienda a todas las personas que no creen en ninguna deidad y a las que creen, que cada noche hagan esta poderosa oración que cura enfermedades, con mucha fe y total esperanza, tanto si el enfermo es uno, como también si se trata de ayudar a alguna otra persona cercana.
«Mi buen Jesús, te alabo y adoro, te amo con todo mi corazón y agradezco tu entrega por nosotros en la Cruz, acudo ante Ti sabiendo que estás siempre a nuestro lado que todo lo ves, todo lo sabes y nunca abandonas. Tú que concedes vida en abundancia y eres medico verdadero y dador de salud, Tú que eres el Buen Pastor y cuidas de tu rebaño te ruego que desciendas y concedas tu protección y amparo a este ser querido que tanto padece por su enfermedad, apelo a tu infinito Amor, a tu bondad y clemencia, y solicito la gracia de la salud para ……. (nombre del enfermo). Tu que dijisteis: “Yo soy la Resurrección y la Vida”, que recibiendo y llevando en Ti mismo nuestras enfermedades, curabas las dolencias y males de cuantos se te acercaban; a Ti acudo lleno de esperanza, lleno de seguridad, para implorar de tu Sagrado y Divino Corazón. Señor Jesús compasivo, que al ciego de Jericó, que sentado junto al camino te decía en alta voz: “Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí”, le respondiste: “Recupera tu vista, tu fe te ha salvado”, y al momento pudo ver, te pido con toda mi fe: Señor, devuelve la salud a (Nombre del Enfermo). Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea (AMEN).»
El Dr. Andrew afirma que la oración y la meditación son capaces de curar cualquier tipo de enfermedad dentro de nuestro organismo.

LOS SECRETOS DE LA GLÁNDULA PINEAL

Cada vez que estamos percibiendo una corazonada o una intuición, la glándula pineal está vibrando, con más fuerza cuanto más fuerte sea la sensación. Las culturas ancestrales, siempre más adelantadas de lo que pensamos, ya sabían o intuían que esta glándula encerraba un enorme potencial, y no son pocas las referencias a ella que podemos encontrar en los más variados soportes.

Hoy día, de las investigaciones realizadas, cabe preguntarse: ¿cómo podemos activar nuestra glándula pineal? En prácticamente todas las regiones del mundo podemos encontrar seminarios y talleres donde nos enseñarán cómo hacerlo. La técnica se basa fundamentalmente en una serie de meditaciones y visualizaciones guiadas.

El siguiente artículo te introduce un poco más en el conocimiento de la glándula pineal. Pincha en el siguiente link para saber más de la misma:

LOS SECRETOS DE LA GLÁNDULA PINEAL


EL PODER DEL MINDFULNESS. LO QUE PRACTICAS SE REFUERZA. SHAUNA SHAPIRO

Practicar, practicar, practicar la intención, la atención y la actitud:

Primero, con tu intención de por qué prácticas unida a una cierta intención o visión personal dinámica que evoluciona de forma progresiva desde la autoregulacion, pasa por la autoexploracion, hasta la autoliberacion y compasion.

Segundo, prestando atención de forma deliberada, observando, asistiendo y, suspendiendo todas las formas de interpretacion a las propias cosas que surgen momento a momento, sabiendo que la atención es por si misma curativa y que, de esa forma, vas aprendiendo a asistir al contenido de la conciencia, a estar presente, momento a momento, aquí y ahora.

Tercero, la actitud con que prestamos atención, como atendemos, las cualidades que prestamos al acto de prestar atención (si es de tipo frío, crítico, afectuoso, compasivo, de corazón abierto, amable, con esmero, con aceptación de la experiencia tal cual es, con franqueza aunque no responda a nuestras expectativas ), como lo entienden los japoneses corazón-Mindfulness o consciencia de la mente y corazón, asumiendo de forma consciente el compromiso de aportar cuando prestamos atención amabilidad, paciencia, esmero, curiosidad, franqueza y compasion.

VIVE el momento presente, el AQUÍ Y AHORA, sin juicios, con curiosidad, con mente de principiante!

Practica con nosotros, práctica MBSR, práctica con vivegasteiz.es

Te invito a ver esta charla-video  sobre El poder del Mindfulness, muy inspiradora, de Shauna Shapiro, pinchando en el siguiente link

El poder del Mindfulness. Shauna Shapiro