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LO QUÉ TÉ MOLESTA DEL » OTRO » TIENE QUÉ VER CONTIGO MISM@!

Has sentido que te molesta la forma de ser de alguna persona y no sabes porque? La persona en cuestión no ha hecho nada para molestarte pero hay algo de ella que no te gusta y no te explicas exactamente qué puede ser.

Si te ha pasado eso, debes saber que lo más probable es que esa persona sea más similar a ti de lo que crees. Y que tenga aspectos tuyos que no te gustan y rechazas de forma inconsciente.

Cuando percibes las cosas que no te gustan de ti mismo en otra persona, es muy probable que te cause rechazo pues estás viendo una proyección directa de tus propias incomodidades.

No logras identificar la causa de tu molestia porque todo este proceso es netamente inconsciente y necesitas tener un gran autoconocimiento para saber el origen de esta y en consecuencia poder trabajar esa emoción.

Lo que nos enseña la filosofía budista

Buda afirmaba que aquellas cosas que no hemos podido resolver en nosotros mismos como los miedos, preferencias no aceptadas socialmente, rencores, inconformidades y un largo etc, podemos verlas en otras personas y sentir rechazo por ellas.

En este sentido, lo importante es identificar qué es lo que te molesta de esa persona (aún más si debes convivir con ella) y verás que esa característica, de alguna forma, se asocia contigo o con alguna persona muy cercana a ti.

Es importante romper con la negación

Ver nuestros propios aspectos negativos y errores es una tarea muy difícil. Se debe tener inteligencia emocional para poder ser conscientes de las cosas que nos disgustan de nosotros mismos.

A modo de ejercicio, intenta definir exactamente qué es lo que te molesta de la persona en cuestión. Una lo que tu inconsciente te está señalando.

Para este ejercicio se debe ser lo más claro y maduro posible. ¿Cuál es el problema? ¿Esa persona se queja mucho? Posiblemente tú también tengas esta conducta actualmente y odias esa versión de ti. O quizás es un aspecto de tu personalidad que ya has trabajado y superado y no quieres volver a presentar.

¿Te parece que esa persona es irresponsable? Quizás has actuado de forma irresponsable en otros aspectos de tu vida y te sientas culpable y por esta razón, la otra persona te causa molestia.

Te parece que la otra persona es lenta, o no hace las cosas como tú queires y vives en total control de las situaciones y como no actúa como tú quieres te enfadas?

Son las carencias de nosotros mismos!!

Desde que nacemos y aprendemos a convivir, primero con nuestros padres y familia y después en la sociedad en general, son muchas las situaciones que van a generar carencias emocionales.

Pongamos un ejemplo. Tienes un amigo que frecuentemente se reúne con su familia, publica fotos con ellos, te cuenta anécdotas de sus familiares, etc. y eso te causa molestia. En este caso, es muy posible que la relación con tu familia no sea igual de buena y te incomode que la de tu amigo sí.

En esa situación, tu amigo no estaría haciendo nada para molestarte pero la actitud te incomoda por rencores y sentimientos que no has logrado sanar.

Sucede con mucha frecuencia, sin embargo, lo importante es identificar la causa para sanar nuestros vacíos emocionales.

Te molesta aquello que tú no puedes hacer

Es también muy frecuente que te moleste alguna cosa de una persona simplemente porque es algo que tú no puedes hacer. Por una u otra razón, hay cosas que nos gustaría hacer y que no podemos.

Por ejemplo, toda tu vida quisiste dedicarte al deporte pero no pudiste porque en casa te obligaron a dedicarte a otra cosa. Conoces a una persona que es deportista y que su vida se centra en ello y eso te molesta y no sabes porque.

En este caso, estarías viendo un reflejo directo de tu frustración y es casi normal que te incomode ver a alguien más cumpliendo el sueño que tú, por cualquier causa no pudiste cumplir. En este caso, el rencor y la frustración que te causa esa persona seria la causa de tu molestia.

Acepta las molestias de forma sana!!!

No hay nada peor que un sentimiento reprimido. Carl Jung dijo en una oportunidad “Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma” así que debes trabajar para sanar aquello que rechazas de ti mismo.

Loa siguientes consejos son muy útiles. Ponlos en práctica y verás que tu sensación de malestar irá disminuyendo y te convertirás en una mejor persona.

Trabaja el autoconocimiento: Busca en tu interior. Si es necesario recuerda incluso hasta tu niñez para dar con aquello que te molesta de ti y que estás viendo reflejado en esa persona.

Acéptalo: Aceptar las cosas que han pasado en tu vida y aceptarte física y mentalmente tal como eres hará que vivas sin frustraciones e incluso te darás cuenta de que vales mucho más de lo que pensabas. si se trata de perdonar, perdona.

No juzgues: Recuerda que todos los seres humanos estamos intentando vivir de la mejor manera y que juzgar a los demás no nos trae nada bueno a nuestra vida. Hay que convivir con las diferencias de cada quien pues de eso se trata la vida, de la diversidad.

No sesgues la realidad: A veces distorsionamos los hechos y las palabras de las demás personas para justificar nuestras molestias. Es importante que veas objetivamente a los demás y a sus acciones.

Meditar es autoconocerse

La meditación te ayuda a conocer y a explorar hasta los rincones más profundos de tu mente.

Si no logras identificar la causa de tu desagrado, unos minutos de meditación diariamente te pueden ayudar a esclarecer muchas cosas y seguramente terminarás recordando hechos que tu memoria había echado al olvido.

La meditación se trata de conocernos profundamente y de sanarnos. Una vez que conozcamos nuestras debilidades y temores será mucho más fácil superarlos y acercarnos a una vida más serena, libre de frustración, molestia, envidia y apego.

Gracias por ser y estar, pero lo más maravilloso de esta nuestra travesía es y será por siempre gracias mil gracias por existir y coincidir, un abrazo fuerte de corazón a corazón hoy y siempre.

(Tomado de la Red)


COMO CAMBIAR UNA MALA ENERGIA

Las palabras y los pensamientos son energías, vibraciones que forman puentes espirituales, cargados de emociones e intenciones, positivas o negativas.

Lo creas o no, así como existe la LUZ también existe la OBSCURIDAD es por eso que debemos hacer una limpieza energética cuando las cosas no están fluyendo en armonía como deberían y nuestra intuición nos está diciendo que es tiempo de renovación.

BENDÍCETE
Cuando tú te bendices no hay obscuridad que perdure, tienes el poder de crear y transmutar las energías, recuerda que eres un ALQUIMISTA, manifiesta la LUZ poderosa de tu ser consciente y declara:
“Bendigo ahora mi vida, mi familia, mi casa, mis finanzas y nuestra felicidad.”

CANCELA
Toda la energía negativa que ha llegado a tu vida a través de decretos o pensamientos mal intencionados, cargados de bajas vibraciones y declara:
«Yo cancelo, disuelvo y transmuto cualquier energia negativa que se acerque o intente acercarse a mi vida. Rompo todo lazo espiritual energético con las personas que me han deseado mal, y lo entrego con luz a la justicia divina del universo.»

AGRADECE
Por la transformación divina en tu vida y por la asistencia del universo para manifestar tus decretos aquí y ahora. Declara:
«Gracias divinidad por todo el amor, la protección y la luz que me rodean a mí, a mi familia, a nuestros hogares e intereses. Me bendigo y te bendigo. Gracias infinitas por TODO.»
Puedes hacer esta limpieza y transmutación energética acompañándote de un incienso de canela, mirra, romero, sándalo, loto o jazmín.
Para mantenerte en armonía y plenitud constante, medita y fortalécete espiritualmente, la meditación equilibra nuestros chakras energéticos y activa nuestra aura para que actúe en su máxima expresión de LUZ como campo de protección espiritual.
Gracias ley de atracción.
Gracias! Gracias! Gracias!

BENDICE
Cuando bendices a alguien o algo creas un escudo de luz de protección divina sobre la persona, animal o planta, le deseas que TODO lo que llegue a su vida sea para su mayor bien. De allí la importancia siempre de bendecir con amor.
Bendice tu VIDA, tu trabajo (te guste o no), tu día, tu pareja, tus hijos, tu familia, tus amigos, tu dinero (sea mucho o poco), todo lo que haces.

Detente un segundo y bendice a la persona que está cerca de ti, puedes hacerlo mentalmente, obsérvala y verás que hay un ligero cambio en su rostro.
Bendice tu cuerpo sin importar que en estos momentos esté enfermo o sano. Bendícelo y llénalo de luz, de amor, misericordia y perdón.

Bendice tus relaciones, sin importar si te encuentres «sola», porque tú misma o tu mismo te complementas.
Bendice tu trabajo, te paguen poco o te paguen mucho, porque al bendecirlo lo llenas de luz divina y de esa forma te estás preparando para algo mejor.
Tienes derecho a cosas maravillosas solo tienes que creerlo y sentirlo.

¡Adelante, bendícete con amor!
Bendice tu existencia sin importar que hayan habido experiencias dolorosas; eso simplemente son los escollos para superar y crecer.
Así que Padre eterno, la Vida o el Universo te bendigan, te protejan, te llenen de sabiduría y entendimiento, guíen e iluminen cada paso de tu hermosa existencia.
Yo, mientras tanto,

TE BENDIGO CON AMOR!..


LA MEDITACION EN PSIQUIATRÍA AYUDA A PREVENIR RECAIDAS

«La meditación en psiquiatría ayuda a prevenir recaídas»

Entrevista a Christophe André. Psiquiatra y escritor

De pequeño dice que ya era como ahora: solitario y sociable, divertido ante la vida e inquietado por ella. «En definitiva, hecho para la psicología».

Christophe André nació en Montpellier, hijo de un marino y una maestra, y pasó su juventud en Toulouse, entre la facultad de Medicina y los campos de rugby. Había leído a Freud y por eso se convirtió en psiquiatra. En París encontró nuevos horizontes y vio nacer a sus tres hijas.

Hoy André divide su tiempo profesional entre el ejercicio de la psiquiatría y la escritura de libros en los que explica cómo sus pacientes aprenden a vivir mejor. Confiesa que él es su primer paciente y su primer lector.

En español se pueden encontrar El arte de la felicidad (Ed. Paidós), en el que comenta cuadros famosos con gran lucidez, así como Prácticas de autoestima, El placer de vivir, Psicología del miedo o Los estados de ánimo. El aprendizaje de la serenidad. En los últimos años ha publicado varios títulos sobre meditación, como Tiempo de meditar, Meditar: 3 minutos o Meditar día a día: 25 lecciones para vivir con mindfulness.

Muy mediático en Francia, anima un blog en el que se sincera a diario y reflexiona sobre el modo en que nos comportamos, a menudo a partir de anécdotas cotidianas sobre las que posa su mirada sensible.

Nos atiende con la amabilidad que le caracteriza en su consulta del hospital universitario Sainte-Anne de París, antes de que se reúna con sus pacientes para meditar en grupo.

–He preguntado en la calle cómo llegar aquí y se han referido a este hospital como «el de los locos». ¿Quiénes son esos «locos»?
–Para un psiquiatra no existen los locos. Hay depresivos, ansiosos, esquizofrénicos, paranoicos… personas que sufren enfermedades psicológicas. El hospital de Sainte-Anne es muy grande. Yo trabajo con pacientes ambulatorios, es decir no hospitalizados, y por lo tanto menos graves. Mi especialidad es la ansiedad y la depresión, y sobre todo la prevención de las recaídas. Me encargo de proponer recursos a los pacientes que salen del hospital para fortalecerlos psicológicamente. Eso fue lo que me llevó a interesarme por los problemas de autoestima y equilibrio emocional, y por la psicología de la felicidad, territorios que permiten a las personas frágiles trabajar para mejorar su equilibrio. Así que trabajo con personas que no están muy mal pero que pueden llegar a estarlo.

–¿Qué ha aprendido de ellas en todos estos años?
–Que nos parecemos bastante. Más o menos todos tenemos las mismas fragilidades e inquietudes, los mismos puntos débiles y fuertes. Pero al mismo tiempo también he visto que hay desigualdades muy grandes: personas que han tenido la suerte de venir al mundo en una familia que les ha enseñado a amar, ser felices, cuidarse… y que a pesar de sus fragilidades tendrán la posibilidad de vivir una vida bastante armoniosa, y personas con las mismas fragilidades a las que no han enseñado a estar bien, y a las que hay que enseñárselo una vez adultas.

Mis pacientes me enseñan muchas cosas porque tengo una relación estrecha con ellos, pero aprendo en general de todas las personas con las que me relaciono. Cuando me encuentro a alguien, observo cómo funciona, en qué es admirable y me puede inspirar, y en qué flaquea y arroja luz así también sobre mis propios fracasos.

Herramientas para ser feliz

–¿Y cómo ha evolucionado su modo de tratar a estas personas? Ha introducido en su terapia la meditación, el arte, los paseos…
–Al principio, como muchos médicos, era muy académico. Hacía lo que me habían enseñado a hacer, que está muy bien porque era necesario. Pero poco a poco fui viendo que la prevención era muy débil en psiquiatría. En otras áreas, como en cardiología, los médicos ponen mucha atención en el trabajo preventivo –les dicen a sus pacientes que no fumen, no coman demasiado, etc.–,mientras que en psiquiatría eso no se hacía mucho. Sí había fuera muchos talleres de crecimiento personal, yoga, respiración, etc. pero los médicos lo miraban con desconfianza e incluso desprecio. Después nos dimos cuenta de que nos habíamos equivocado, que había una verdadera necesidad de ayudar a las personas a sentirse bien, a construir su equilibrio, y que en todos esos acercamientos no científicos había algo que merecía ser evaluado y utilizado en psiquiatría.

Mi evolución personal se ha hecho poco a poco desde una visión muy académica (con medicamentos y psicoterapia comportamental y cognitiva) hacia otra más abierta, alternativa, que incluye la meditación, por ejemplo, pero siempre poniendo cuidado en no integrar en el hospital ningún método que no tenga un mínimo de pruebas científicas. La meditación de la plena conciencia, como la que se utiliza en este servicio desde hace algunos años para prevenir recaídas de problemas depresivos o ansiosos severos, tiene estudios científicos que prueban su utilidad.

–¿Es usted pionero en la introducción de la meditación en psiquiatría?
–Sí y no. No descubrí yo que la meditación podía ser útil para equilibrar a las personas psicológicamente pero sí la introduje en un hospital universitario en Francia, en el 2004. Y es importante porque si se propone aquí, eso da confianza a muchas personas. Pero insisto: no descubrí nada, solo lo apliqué. Y hoy vienen muchos psicólogos y psiquiatras a formarse en el grupo.

«No descubrí yo que la meditación podía ser útil para el equilibrio psíquico pero sí la introduje en un hospital.»

Meditación para los pacientes

–¿Por qué le interesa especialmente la meditación?
–Primero me atrajo el budismo. Hace seis o siete años conocí a Matthieu Ricard y nos hicimos muy amigos. Él mismo me contó el interés de las prácticas budistas para el equilibrio emocional. Me aconsejó libros y le acompañé en un viaje a la India a pasar una semana cerca del Dalai Lama, con el Mind & Life Institute, que es una asociación estadounidense que organiza regularmente encuentros entre el Dalai Lama e investigadores en neurociencia y científicos de la psicología y psiquiatría. Ricard me enseñó que había elementos en el budismo que podían utilizarse en psicoterapia. Al mismo tiempo, como eso me interesaba, conocí a pioneros como Jon Kabat-Zinn o Zindel Segal, que han sido mis maestros.

Todo ese interés personal coincidía con mi búsqueda de métodos para ayudar a mis pacientes. Yo veía que las herramientas que les proponíamos tenían límites y buscaba cómo reforzar la eficacia de los tratamientos. La meditación de la plena conciencia aporta algo nuevo. No es exactamente una terapia sino más bien una ayuda para que los pacientes vivan su vida de otra forma, para que estén presentes en la medida de lo posible y lo más a menudo posible. En vez de estar haciendo siempre algo, se trata de experimentar lo que ocurre en el propio cuerpo y alrededor, sin más. Es una idea muy simple pero muy importante para los pacientes psiquiátricos, que a menudo están cavilando sobre los sufrimientos pasados y las dificultades que les esperan.

–¿Usted practica la meditación regularmente?
–Todas las mañanas. Me levanto pronto y medito sentado entre diez minutos y media hora. Pero, además, trato de vivir el máximo de actividades cotidianas en estado consciente. Cuando pelo zanahorias, pelo zanahorias y punto, trato de no estar pensando en que debería estar en otra parte o en lo que tengo que hacer después. Y lo mismo si friego los platos, saco la basura, camino o espero. Me concentro en hacer lo que estoy haciendo. Además, todos los años hago un retiro de una semana, a veces con colegas.

Un camino largo

–Con los años, ¿se notan cambios o sigue resultando difícil vivir el presente?
–Lo que cuesta es la regularidad en los ejercicios. Como en cualquier otra cosa, hay que practicar con constancia. Cuanto más tiempo llevas haciéndolo, más claro ves que lo necesitas y que se trata de algo complejo, sutil, delicado… mientras que cuando empiezas tienes la impresión de que lo vas a controlar todo rápidamente. Cuanto más avanzas, más ves lo que te queda por recorrer. Pero eso no es un problema. Y uno se da cuenta de que hay que volver a lo más simple. Lo importante es vivir el máximo de instantes posibles en el presente y abrirse a lo que llega sin necesidad de juzgar ni reaccionar, aceptando y acogiendo la experiencia.

–Muchas veces los post de su blog están escritos a las 5 o 6 de la mañana. ¿A qué hora se levanta?
–Depende. Me levanto muy pronto pero también me acuesto muy pronto, hacia las 10 de la noche. ¡Me costaría mucho ser español! Cuando me invitan a cenar mis amigos ya saben que a partir de las 11 me caigo de sueño. Me encanta levantarme pronto y ver nacer el día. La llegada del sol es algo muy reconfortante e importante. También hay días en que me levanto tarde pero ¡me cuesta quedarme en la cama! Llevo un ritmo animal, de acuerdo con la luz.

–¿Sufre estrés?
–Sí, sí. Tengo un temperamento bastante ansioso, frágil en lo emocional. No por casualidad me interesan todas estas técnicas de trabajo para la ansiedad y la depresión. El trabajo de psiquiatra es estresante porque se ve mucho sufrimiento crónico. Se tratan patologías y vidas complicadas. Es duro. Por eso dedico a la psiquiatría solo la mitad de mi tiempo profesional: en la otra mitad escribo libros, enseño en la universidad o doy conferencias. Cuando practicaba la psiquiatría a tiempo completo me afectaba.

Dos años sin dolor de cabeza

–¿Qué hace para mantener su equilibrio?
–Recurro a las técnicas de las que hablo a mis pacientes y lectores. Justamente en la reducción del estrés es donde se ven muy claros los beneficios de la meditación. Yo tenía a menudo tensión en la nuca y dolores de cabeza después de jornadas de trabajo en el hospital o de días complicados en general. Desde hace dos o tres años no he vuelto a tener ni uno. Y sigo teniendo muchas cosas que hacer. Yo creo que es debido, entre otras cosas, a esta práctica. Si se medita, se sufren menos síntomas psicosomáticos, menos desequilibrios emocionales, te enfadas menos, las inquietudes duran menos… No es que no vuelvas a sentir irritación, inquietud o tristeza, sino que reaccionas a ellas de forma distinta. Tomas conciencia de que son pensamientos, respiras… y no caes tanto en la trampa de los pensamientos negativos.

–De todo lo que usted propone a sus pacientes y lectores, ¿la meditación es lo que más le ha ayudado?
–Todo me ha ayudado. Como terapeuta hay tres grandes técnicas que me han resultado muy útiles en la vida: la autoafirmación o asertividad, las terapias cognitivas (comprender que lo que nos afecta no es solo lo que nos pasa sino lo que nos decimos a nosotros mismos sobre ello: «esto es grave», «esto es definitivo», etc.) y la meditación, para tomar distancia de las turbulencias de la vida. Lo que me ha ayudado mucho también es la psicología positiva (cultivar actitudes como la gratitud, la sonrisa o la compasión). Como vengo de una familia de pesimistas y depresivos, y la psiquiatría se centra en el sufrimiento, la psicología positiva me resulta apasionante y efectiva.

Vivir lo positivo

–¿Cómo la practica?
–Por ejemplo, intento sonreír en situaciones de estrés. O, al irme a dormir, pienso en dos o tres personas a las que doy las gracias: alguien que ha sido amable conmigo, alguien que me ha enseñado algo o el músico que ha compuesto una música que me ha gustado.

–¿Y qué hace con lo negativo?
–No lo niego. La psicología positiva no se basa en la idea de que la vida es positiva sino de que necesitamos cosas positivas en la vida. Un día estaba en el metro y vi reflejada mi cara en la ventana: era una cara triste. Y a mi alrededor todos los rostros me parecían también tristes. Me pregunté si tenía algún motivo para poner esa cara y no lo encontré. La psicología positiva dice que en la vida hay dificultades, cosas graves que no hay que positivizar, pero también un montón de momentos que no están nada mal. Si tiendes a la depresión vas a contaminar esos momentos en que todo va bien y en vez de disfrutarlos vas a empezar a anticipar el próximo sufrimiento. El mensaje de la psicología positiva no es transformarlo todo en positivo sino ocuparse de lo negativo, vivir lo positivo e intentar vivir también de manera sonriente lo que es neutro.

«La psicología positiva no dice que la vida sea positiva sino más bien que necesitamos cosas positivas en la vida.»

Enseñar a ser feliz

–Usted es conocido como «el psicólogo de la felicidad». ¿Cómo enseña a sus hijas a ser felices?
–¡Ah, qué pregunta! Sí, forma parte de mi tarea como padre enseñarles a aprovechar la vida. Creo que para enseñar a sentir la felicidad no hay que decir nada sino mostrarlo. Cuando eran pequeñas cada vez que yo estaba contento se lo mostraba. Si pasábamos al lado de algo bello, como una flor, me paraba y les decía: «mirad qué bonito». Ya está. Algunos días miraban y otros me decían: «papá, déjanos en paz», pero notaban que yo me alegraba de ver esas flores. Que me paraba y miraba. Por supuesto había veces en que estaba preocupado o de mal humor, y no lo ocultaba, se me notaba en la cara. Pero si me decían: «papá, te pasa algo», les explicaba que tenía problemas en el trabajo, que eran cosas normales y que iban a pasar, que intentaría reírme. Este ha sido uno de los objetivos de mi trabajo educativo: enseñarles que era interesante estar feliz, que uno se sentía mejor cuando estaba bien. Pero no sé si habrá funcionado. Estas cosas tienen un efecto retardado.

–¿Cómo ve a sus hijas?
–Las tres son muy diferentes. Una tiene grandes aptitudes para ser feliz, es muy risueña y sociable. Ha sido mi mejor alumna, la que más se divertía conmigo viendo cosas hermosas y la que más me las enseñaba también. Hay otra que es muy reservada. Tengo la impresión de que no está muy dotada para la felicidad, pero quizá me equivoque. Y hay una tercera que es muy ansiosa, que le cuesta mucho ser feliz si tiene pequeñas preocupaciones. Para ella la felicidad es que todos los problemas estén solucionados. ¡Así que de momento mis enseñanzas no han funcionado muy bien con ellas! Pero hay que esperar. Lo que importa es enseñarles que la felicidad existe, hacerles vivir momentos felices con nosotros, que sepan que es algo que uno puede sentir, y que más tarde puedan también considerar que es posible y no algo quimérico. Y que es algo que se puede conseguir más que algo que uno espera pasivamente que llegue.

–¿A qué desafíos psicológicos tendrán que enfrentarse?
–Todos los que trato en mis libros. Por una parte, los relacionados con la autoestima: es decir, llegar a tener una idea favorable de sí mismas, que no significa sentirse superior sino tratarse de manera afectuosa, como se trataría a un amigo, y saber reconfortarse frente a las dificultades en vez de castigarse, etc. El desafío también de experimentar la felicidad y el bienestar psicológico. El de ser capaz de relativizar y no verse desbordado por las presiones y preocupaciones.

Escoger en el amor

–¿Y qué desafíos afrontarán como mujeres?
–A menudo tengo miedo de que sufran por amor. Cada vez que un chico aparece en escena, pido muchos datos, ¡casi la ficha policial! Lo hago medio en broma pero les muestro que para mí es importante, que pueden equivocarse y escoger mal. Pero ahí de nuevo creo que funcionan los modelos y espero que mi esposa y yo les demos una idea de pareja que dialoga, que a veces discute pero que se reconcilia. En el encuentro amoroso se puede sufrir mucho porque a veces se ponen demasiadas ilusiones o, por el contrario, demasiadas defensas. Como en la felicidad, creo que es muy importante para la vida amorosa haber tenido buenos modelos en la infancia. Eso te hace ganar mucho tiempo.

Yo perdí mucho en mi vida amorosa porque mis padres tenían una relación infeliz y eso me hizo tener una idea de la pareja como algo poco interesante. Tardé mucho en comprometerme. No pasa nada pero hice sufrir a otras personas, y yo también sufrí. Espero haber mostrado a mis hijas a qué se puede parecer una pareja que funciona, y que puedan identificar a alguien que no sería un buen compañero para ellas. Uno no puede evitar dirigirse hacia personas con las que no es posible entenderse pero lo importante es sentir rápido que eso no va a funcionar, para no sufrir en vano ni perder mucho tiempo.

–¿Las mujeres sufren más por amor que los hombres?
–No estoy seguro pero ¡tengo tres hijas! así que estoy más atento al sufrimiento femenino. Me da la impresión de que en general los hombres sufren menos por amor.

La sensibilidad es riqueza

–Y en cuanto a la autoestima, siendo mujeres ¿reciben más presiones sobre su imagen, por ejemplo?
–La presión a la que está sometida la mujer en lo que se refiere a la apariencia física hace más frágil su autoestima, pero a los hombres les va a pasar lo mismo muy pronto. De hecho ya les pasa a muchos chicos: ponen mucha atención en el peinado que llevan, la ropa… incluso algunos se empiezan a maquillar. Lo he visto hace un par de meses en Montreal: tres o cuatro hombres maquillados, que no eran necesariamente homosexuales. Así que en vez de liberarse las mujeres de esta presión, ahora también la empiezan a sufrir los hombres.

–¿Qué temas le interesan para próximos libros?
–Estoy escribiendo uno sobre meditación. Se parecerá a El arte de la felicidad porque estará ilustrado con cuadros que ayuden a reflexionar y a ejercitarse en la plena conciencia.

–Usted parece muy sensible: al arte, a los demás… ¿Qué les diría a las personas sensibles, que a veces sufren por ello?
–La sensibilidad forma parte de nuestra identidad, así que no vale la pena intentar evitarla ni aparentar ser duro ni impedirse sentir con más intensidad que los demás. Sería como querer cambiarse el color de los ojos. Les recordaría lo que ya saben: que la sensibilidad es una fuente de riqueza y que nos ayuda a vivir el presente porque estamos obligados a estar atentos a lo que nos llega, no vaya a ser que nos resulte demasiado fuerte o nos haga daño. Este es el lado positivo: una apertura forzosa hacia el mundo.

En general, los sensibles tienen la capacidad de acoger muchas experiencias. Pero eso solo es una suerte si se trabaja. Hay que aprender a aceptar la sensibilidad y canalizarla, y a desarrollar otras fuentes de equilibrio. Ser sensible no es el problema, sino ser sensible y no hacer deporte, beber demasiado, comer mucho, dormir poco… Entonces es terrible. La sensibilidad impone unas reglas de vida, más exigentes que para otras personas más sólidas emocionalmente. Hay que saber cuidarse para que la sensibilidad sea más una suerte que un hándicap.

–¿Qué le animó a crear un blog? ¿Qué le aporta?
–Primero fue por curiosidad: me parecía interesante encontrarme con mis lectores. Escribo una nota y al final del día tengo 30 o 40 comentarios que señalan lo que les ha parecido interesante, lo que he olvidado, lo que es criticable… Es muy variado e inmediato, y me encanta leerlos por la noche. Pero también lo hice por ansiedad: no estoy seguro de que mis libros se vendan igual de aquí a cinco años e intento ver a qué se parecerá mi profesión de escritor en unos años. Porque de lo que sí estoy seguro es de que habrá una mayor necesidad de psicología.

¿Demasiados maestros?

–¿Se esperaba el éxito que cosecha su blog?
–No me imaginaba que pudiera tener tantas conexiones. Pero ahora ya me pesa un poco, voy a ralentizar el ritmo y pasar a escribir solo tres veces por semana. Necesito tiempo para escribir mi libro y a menudo lo que escribo en el blog dejo de hacerlo en mis cuadernos de notas. ¡Me siento aliviado!

–¿Hay un exceso de personas que nos proponen cómo vivir? ¿O hay mucha sed de este tipo de enseñanzas?
–Había una verdadera necesidad y es un progreso que la psicología se haya convertido en algo central. Antes no eran necesarias las competencias psicológicas o relacionales: uno se dedicaba a lo mismo que sus padres, se casaba con alguien que la familia había escogido, etc. Hoy las necesitamos. Pero la psicología ha tenido a veces un protagonismo excesivo. Se vio en Francia con la psicología infantil, sobre todo con Françoise Dolto, que por no hacer sufrir a niños proponía poco más o menos que renunciar a educarlos. Ocurre como con todo: había una falta de psicología, luego en algunos casos hubo un exceso y ahora va a volver a ocupar su lugar.

«Saber qué enferma a las personas más frágiles permite advertir a la sociedad de lo que puede resultar peligroso.»

–¿Qué puede aportar un psiquiatra a la psicología?
–El psiquiatra cuida de personas que yo llamo «centinelas». Antiguamente en las minas de carbón los mineros tenían jaulas con canarios, que eran muy sensibles a los gases tóxicos y funcionaban como una alarma porque enmudecían y morían antes de que estos gases afectaran a las personas. El canario era más frágil que el hombre, moría antes. Pero los hombres hubieran muerto después. Con mis pacientes psiquiátricos ocurre lo mismo. Son más frágiles: frente a las presiones sociales, los conflictos familiares y en general todo lo que nos angustia. Cuando los cuido me da la impresión de que también estoy ayudando a muchas personas menos frágiles pero a quienes vamos a poder enseñar a no caer en la depresión, la ansiedad, etc. El hecho de que conozcamos bien qué es lo que enferma a las personas más frágiles, nos permite advertir a la sociedad de qué es lo que puede resultar peligroso.


LAS SIETE REGLAS DE ORO

1.- SÉ SANO: Limpia tu cuerpo; aliméntate noblemente; bebe mucha agua; respira hondo y profundamente aire puro, evita los venenos; la enfermedad no te tocará.

2.- SÉ ELEVADO: Piensa siempre alto; no maldigas; evita a los maldicientes; no contamines ni permitas que te contaminen; la maldad no te tocará.

3.- SÉ FUERTE: No temas a nada ni a nadie; tu único enemigo eres tu mismo; aleja el pesimismo y la tristeza; no estás solo, ni eres débil; huye de la falsa modestia y la vanidad; la falsa modestia sustrae fuerzas y la vanidad ciega; la debilidad no te tocará.

4.- SÉ BONDADOSO: Haz todo el bien que puedas sin sentimentalismos; crea energías haciendo el bien a todos; cuídalas sin entregarte; la ingratitud no te tocará.

5.- SÉ SUPERIOR: Ama a todo y a todos; no odies a nada ni a nadie; todo lo que engendra, engendra su igual; el odio engendra el odio y el amor engendra el amor, lo que des te darán; el odio no te tocará.

6.- SÉ SABIO: Busca dentro de ti mismo a tu propio maestro; lo encontrarás; él tratará a todos tus problemas; el error no te tocará.

7.- SÉ DISCRETO: Protégete; guarda absoluto secreto; a nadie hables de lo que tu maestro te haya enseñado; tu tesoro es sólo tuyo; el secreto crea; la traición no te tocará.

Paola de Luz


CUIDA TU CASA, CUIDA TU CUERPO

El líder actual de los Indios estadounidenses _Hopi_, Águila Blanca, comentó hace unos días la situación del Covid-19: «Este momento que vive la humanidad puede considerarse *una puerta o un agujero*. La decisión de caer en el agujero o atravesar la puerta es tuya. Si consumes información las 24 horas del día, con energía negativa, constantemente nervioso, con pesimismo, caerás en el agujero. Pero si aprovechas la oportunidad de mirarte a ti mismo, de replantearte la vida y la muerte, de cuidarte y cuidar a los demás, entonces pasarás la puerta. Cuida tu casa, cuida tu cuerpo. Conecta con tu hogar espiritual. Cuando te cuidas a ti mismo, cuidas a los demás al mismo tiempo. No subestimes la
*dimensión espiritual* de esta crisis. Adopta la perspectiva de un águila que ve todo desde arriba con *una visión más amplia*. Hay una demanda social en esta crisis, pero también una demanda espiritual. Ambas van de la mano. Sin la dimensión social, caemos en el fanatismo. *Sin la dimensión espiritual, caemos en el pesimismo y la inutilidad*. Estás preparado para atravesar esta crisis. Agarra tu «caja de herramientas» y utiliza todas las que tengas a tu disposición. Aprende a resistir con el ejemplo de los pueblos indios y africanos: hemos sido y seguimos siendo exterminados. Pero nunca dejamos de cantar, bailar, encender fuegos y tener auténtica alegría. No te sientas culpable por sentirte afortunado en estos tiempos difíciles. Estar demasiado triste y sin energía no ayuda en absoluto. ¡La resistencia es la resistencia a través de la genuina alegría! Tienes derecho a ser fuerte y positivo. Y no hay otra forma de hacerlo que mantener una postura bella, alegre y brillante. Esto no tiene nada que ver con la alienación (ignorancia del mundo), con el autoengaño. Es una estrategia de resistencia. Cuando entramos por la puerta, tenemos una nueva visión del mundo porque *nos hemos enfrentado a nuestros miedos y dificultades*. Esto es todo lo que puedes hacer ahora: – Serenidad en la tormenta – Mantener la calma, rezar a diario – Hacer un hábito de encuentro con lo sagrado cada día. Demuestra la resistencia a través del arte, la alegría, la confianza y el amor.»

(Edic. de Shō Iku Spinoza).


EL DÍA QUE MI MADRE MURIÓ COMO RENDÍ QUE ERA SOLO UNA IDEA

El día en que mi madre murió escribí en mi diario: “ha ocurrido una gran desgracia en mi”, estuve sufriendo durante mucho tiempo, pero una noche, cuando estaba durmiendo en la ermita en que vivía, soñé con mi madre, en mi sueño me veía hablando con ella. Era tan agradable estar conversando juntos, que me parecía que nunca hubiera muerto. Cuando me desperté sentí con una gran claridad que seguía estando a mi lado. Comprendí que la idea de haber perdido a mi madre no era más que una idea. En aquel momento tuve la certeza de que ella siempre viviría en mí. Abrí la puerta y salí al exterior, mientras paseaba por las hileras de té iluminadas por la luna, descubrí que la luz de la luna que me acariciaba, era la caricia de mi madre, tenía el convencimiento de que este cuerpo no era solo mío, sino una prolongación viva del cuerpo de mi madre, de mi padre, de mis abuelos, tatarabuelos, de todos mis antepasados, las huellas que yo iba dejando en el húmedo suelo eran las de todos mis padres y antepasados. Todo lo que tenía que hacer para recordar que ella estaría conmigo siempre en cualquier momento, era mirar la palma de mi mano.

Cuando pierdes a un ser querido, si puedes detenerte y observar a fondo lo verás manifestándose bajo muchas formas, si contemplas las hojas, las flores, los pájaros. Nuestros seres queridos viven entre nosotros.”

Thich Nhat Hanh


ANTHONY HOPKINS

Deja ir a la gente que no está lista para amarte. Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida y también será lo más importante. Deja de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar. Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia. Sé que tu instinto es hacer todo lo posible para ganar el aprecio de los que te rodean, pero es un impulso que roba tu tiempo, energía, salud mental y física.

Cuando empiezas a luchar por una vida con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo estará listo para seguirte a ese lugar. Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres, significa que debes dejar ir a las personas que no están listas para acompañarte.
Si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a las que les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciéndoles tu energía y tu vida. La verdad es que no eres para todo el mundo y no todos son para ti.
Esto es lo que hace tan especial cuando encuentras a personas con las que tienes amistad o amor correspondido. Sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no lo es.
Cuanto más tiempo pasas tratando de hacerte amar por alguien que no es capaz, más tiempo pierdes privándote de la posibilidad de esa conexión con alguien más.
Hay miles de millones de personas en este planeta y muchas de ellas se van a encontrar contigo, a tu nivel de interés y compromiso.
Cuanto más sigues involucrado con personas que te utilizan como cojín, una opción de segundo plano o un terapeuta para su sanación emocional, más tiempo te alejas de la comunidad que deseas.
Tal vez si dejas de aparecer, no te busquen. Tal vez si dejas de intentarlo, la relación termine. Tal vez si dejas de enviar mensajes, tu teléfono permanecerá oscuro durante semanas.
Eso no significa que arruinaste la relación, significa que lo único que la sostenía era la energía que solo tú dabas para mantenerla.
Eso no es amor, es apego. Es querer dar una oportunidad a quien no lo merece! Tu mereces mucho, existe gente que no debe estar en tu vida, te darás cuenta.
Lo más valioso que tienes en tu vida es tu tiempo y energía, ya que ambos son limitados. A lo que le des tu tiempo y energía, definirá tu existencia.
Cuando te das cuenta de esto empiezas a entender por qué estás tan ansioso cuando pasas tiempo con personas, en actividades, lugares o situaciones que no te convienen y no deben estar cerca de ti, te roban energía.
Empezarás a darte cuenta que lo más importante que puedes hacer por ti mismo y por todos los que te rodean es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa.
Haz de tu vida un refugio seguro, en el que solo se permiten personas “compatibles” contigo.
No eres responsable de salvar a nadie. No eres responsable de convencerles de mejorar. No es tu trabajo existir para la gente y darles tu vida!
Porque si te sientes mal, si te sientes obligado, serás la raíz de todos tus problemas por tu insistencia, temiendo que no te devuelvan los favores que has concedido. Es tu única obligación el darte cuenta que eres el amo de tu destino y aceptar el amor que crees merecer.
Decide que te mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con personas saludables y prósperas. Luego espera y mira lo mucho que empieza a cambiar todo y cambiará, eso es seguro, con gente positiva y de buena energía, no pierdas el tiempo con gente que no vale la pena, el cambio te dará el amor, la estima, la felicidad y la protección que te mereces.

Anthony Hopkins.


CUANDO ME ENCONTRÉ CONMIGO MISMO

MI ALMA YA NO TIENE PRISA
QUIERO SABOREAR mis años venideros, disfrutarlos sorbo a sorbo como el mejor de mis vinos, aliarme con el tiempo, y hacer eterno lo efímero de mi existencia.
QUIERO VIVIR respirando la esencia de la vida, con lenta y agónica premura, perderme en la sutil fragancia de las rosas.
MI ALMA YA NO TIENE TANTA PRISA
QUIERO CONTINUAR MI VIAJE junto a gente que esté llena de humanidad, que nunca les falte ilusiones en su corazón, que ría por sus locuras vividas, por sus riesgos tomados, por sus recuerdos guardados,
por sus atrevidas aventuras; gente que disfrute de cada amanecer, que regocije su alma con cualquier atardecer,
poniendo en cada respiro, una sonrisa de satisfacción.
QUIERO PERSEGUIR la riqueza espiritual, aquella que viene acompañada de dicha y felicidad, quiero dilatar mis emociones en bellas ilusiones por vivir, que día a día la alegría grite a través de mis ojos y en la mirada de cada amanecer; para que cuando mi ocaso llegue, encuentre mi corazón copioso de bellos recuerdos de amores vividos, con altivas nostalgias de alegría, con misteriosas y diáfanas locuras de todo lo sentido y lo vivido…
ANTES DE LA PUESTA del Sol de mi existencia, quiero vivir con toques de místicos placeres para el alma, vivir con intensidad que sólo la madurez del corazón me puede dar.
QUIERO DANZAR al Son de los días y los años venideros..
QUIERO EN MIS “ÚLTIMOS” AÑOS, poner mis ojos en el inquietante horizonte, él siempre me lleva al regocijo de mi alma.
QUIERO ESPERAR sin temor mi partida,
siempre he pensado que la muerte, no es más que un bello viaje, que nos lleva a vivir junto a las estrellas.


ANTIGUA BENDICION IRLANDESA

Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano. Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.

Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron. Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles. Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día. Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan. Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño. Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja. Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.
Que las bendiciones de San Patricio te contemplen. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero. Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees. Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que la felicidad. Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.

Gracias por ser y estar, pero lo más maravilloso de esta nuestra travesía es y será por siempre gracias mil gracias por existir y coincidir, un abrazo de corazón a corazón hoy y siempre.


CONSEJOS PARA UN NUEVO CAMINO.

☀️ ¡ No reacciones ! Te hagan lo que te hagan , te digan lo que te digan , te adulen o te agredan , solamente deja fluir y no reacciones . Así cortarás el karma que envuelve dicha agresión , y la energía del Universo fluirá para tu perfecto bien .

✨ Practica el desapego en todas sus formas : todo es temporal , momentáneo . No puedes controlar la desaparición , muerte o el cambio en personas u objetos . Aceptar este hecho te quita un gran peso de encima .

💙 Viaja liviano de equipaje : no te cargues mochilas en la espalda que no te pertenecen, ni cargues con demasiados lastres. Solo acepta llevar lo indispensable en este viaje llamado Vida .

💜 Otorga el Perdón a todos : No te envenenes el corazón con odios ni rencores. ¡ Aprende a domar tus dragones ! El que se daña eres siempre tú mismo, y mientras tanto, el mundo continúa con su actitud mientras tú te enfermas .💖

Enamórate de la Vida : Ama todo lo que el Universo contiene , desde una pequeña oruga hasta un imponente árbol .

Todo es Vida. Todo es Amor🙏♥️🎶🌹